jueves, diciembre 29, 2005

"LOS NEGROS"

“Los Negros” , como los apodamos instintivamente en mi familia desde que los vimos por primera vez. Ese día se mudaron frente a mi casa.
Como todas las personas de piel sombreada, siempre se caracterizaron por tener la alegría y la juerga como plan de vida. La familia de los negros estaba constituida por el negro mayor, que era el padre, la negra madre, --que se distinguía por tener el pelo rubio-- las negras hijas y los negros hijos. Cada par de hijos eran mellizos. Las negras eran gorditas y los hermanos eran flaquitos. Parecían una familia común y corriente cuando llegaron, hasta que a la semana de instalados llegó el décimo quinto cumpleaños de las gorditas, Miriam y Milagros. Esa noche su padre tiró la casa por la ventana y también los invitados tiraron de todo, porque a eso de las 4 de la mañana se armó el despelote a punta de botellazos que hasta la policía tuvo que participar del quinceañero.

Parecía que ese había sido un caso aislado y que nunca más nos volverían a hinchar las pelotas con esa clase de espectáculos propios de callejón de un solo caño. Pero nos equivocamos.
El jefe de la familia era un perfecto degenerado. “King Kong” --apodado así más adelante por sus 200 kilos de sobrepeso-- era un negro erótico y conchudo, tenía mujeres e hijos no reconocidos por toda la capital, alrededores y balnearios, lo más gracioso era que se estacionaba en la puerta de su casa a lucirse con sus amantes. A raíz de los actos temerarios del señor, su mujer no aguantó más la humillación y lo esperó con un par de ladrillos en la puerta. El primer ladrillo salió disparado directamente hacia el parabrisas, haciéndolo añicos instantáneamente. Como era de esperarse el primer proyectil causo un efecto inmediato en el negro, que en menos de lo que cantó el segundo ladrillazo --que iba directo a destrozarle la bemba-– puso retroceso y voló con destino desconocido. Claro que a los dos días que apareció le calló una tunda formidable. Ese tipo de situaciones maritales solo finalizaron con la muerte natural de “Kong”. Q.P.D.

Pasó el tiempo y las negras empezaron a tener muchos pretendientes. Que se caracterizaban por tener un nivel muy elevado -–paraban volando todo el santo día-- y vivían en zonas súper cotizadas por su valor comercial (Huascarán, Renovación, etc.)
Nunca me voy a olvidar de uno apodado “El Gato”; el pata era rubio natural, pero con un par de chuzos que le adornaban la cara. le decían así por su habilidad de escalar muros como el mejor felino conocido. Una vez salí por la ventana y lo veo trepándose por la ventana de las negras, con una naturalidad increíble. ¡Era todo un profesional!

Pero el acontecimiento que marcó mis más oscuros recuerdos enbetunados por mis vecinos. Fue en el cumpleaños de Miriam, una de las hermanas. Faltaban diez minutos para que den las doce. Mis amigos y yo, estábamos parados en la puerta de la casa del conocidísimo Gallo Cavacho -–que se ubica dos casas más allá--. Cuando de pronto vemos dos sombras que salen como alma que lleva el diablo y tras ellos toda la familia haciendo barra. El hermano y el enamorado de Miriam, habían salido CALATOS a hacer una carrera dando una vuelta a la manzana, debido a una apuesta que habían hecho inducidos por el alcohol. El ganador se llevaba una caja de “chelas”.
Volteamos y vemos al negro corriendo a una velocidad impresionante. “miren como la tiene el negro” dijeron sorprendidos por ahí. ¡Efectivamente al negro le llegaba hasta la rodilla!
Cuando pasó por nuestro costado solo nos quedó aplaudirlo y hacerle barra. ¡Por que el negrito se lo merecía!

jueves, diciembre 22, 2005

"MILAGRO DE NAVIDAD"

Una de las navidades más divertidas que pasé, fué cuando vivía en San Luis, y mi vecino inmediato era el popular "Nano" o "Peter Segundo Monzón", que era el hijo del guardían de la construcción. Lo curioso de Nano es que era gringo.

Sí, gringo.

Bueno, gringo en el sentido que tenía el pelo semi-rubio y ojos pardos. El problema es que el pelo era de un color, más bien, como rayitos color "cucaracha de grifo" con pelo negro y los ojos eran exactamente los mismos que tenía mi perro. Años más tarde, Nano sería la sensación de las discotecas del Cono Norte, y, aunque hace muchos años que no lo veo, calculo que debe ser todo un "as" en bailar perreo, cantar reggaetón y ser el galán de las aceitunas. --Porque solo las encuentras en Los Olivos--

Pero volvamos a la Navidad.

Yo tendría algo de once años, y para ese entonces, las guerras de cohetecillos eran una de mis especialidades, así como reventármelos en la mano sin sufrir daño alguno, hacer "canchita" con los Rascapiés, lanzar Calaveras encendidas con una precisión de cirujano y usar los silbadores como misiles intercontinentales.

Ese veinticuatro de Diciembre, mi viejo había ido al centro y me trajo aproximadamente diecisiete toneladas de cohetes, es decir, tenía artillería como para enfrentar al barrio entero, sobre todo con las dos bombas nucleares nuevas, --cortesía de mi viejo-- llamadas "Ratablancas".

La batalla comenzó como a las 9:00pm, y yo, confiado en mi superioridad de armamento, decidí jugar al "gato y al ratón" con Nano, desperdiciando pertrechos de manera irresponsable, y logrando de esta manera que Nano --desde el balcón de su casa-- me acierte en la cabeza un cohetecillo que me rajó el tímpano como tambor de precisión y poner los pelos de punta a mi madre, que se encontraba en la casa, ya que el tiro entró por la ventana de mi cuarto y la acústica ayudó a que el sonido se duplicara en intensidad.

-"¿¡Oye Carajo, qué mierda pasa ahí!?" dijo mi viejo, con tal entusiasmo que parecía que el mismísimo Zeus se había molestado -"¡Trae para acá estas huevadas!" decía mientras yo veía con horror como se llevaba mi bolsa con todo mi arsenal, dejándome únicamente con una bolsita donde se encontraban las dos Ratablancas.

En ese momento mi cólera no conoció límites, y tomando de la bolsa una de aquellas bestias pirotécnicas, en menos de dos segundos me encontraba en la calle, con la resolución de terminar el enfrentamiento haciendo uso de mi máximo poderío militar. Así fué que encendí la Ratablanca y la lancé con todas mis fuerzas, desde la calle, mientras Nano huía despavorido --perseguido por una estela de luz chispeante-- al interior de su casa.

Lo siguiente que se escuchó fué una explosión cataclísmica, que dejó un panorama apocalíptico y desolador en el cuarto de Nano, que felizmente no llegó mayores, pues sólo se le incendió la cama, y le abrió un hueco en la puerta --por donde cabía una palta madura-- que, al menos, serviría de ventilación pues el calor del verano venía con fuerza.

La única salida que tuve, fué irme como alma que lleva el diablo al parque de la vuelta, donde estaban todos mis demás amigos del barrio y jurar por todos los santos que estuve ahí todo el tiempo, haciéndome totalmente el desentendido.

Y me funcionó, al menos, gracias al Niñito Jesús.

viernes, diciembre 16, 2005

"GO, JUBA, GO!"

Hace unos cuantos días atrás, me llegó el video del Sniper Iraquí, --conocido en los bajos fondos como "JUBA"--

Realmente es triste, antes de que me acusen de inhumano, ver como los soldados norteamericanos no son mas que patos en una galería del tiro al blanco, todo esto, claro está, gracias a que Juba cuenta con el apoyo popular, porque a los pobres gringos nadie los quiere ahí.

Por otro lado, me da gusto, ver que un pueblo no se deja pisar el poncho, ya que, si bien los pobres soldados gringos solo acatan órdenes, no tienen ABSOLUTAMENTE NADA QUE HACER AHÍ. Uno de los hechos más resaltantes del video, es que no importa cuánta tecnología tengan los norteamericanos; un solo francotirador, con paciencia y mucho buen humor, puede causar un revuelo en el gallienero de tal magnitud que paraliza a todo un escuadrón de tanques con una sola balita bien puesta en la cabeza de los artilleros de los M-1.

Nadie conoce a Juba. Nisiquiera su mamá. El tipo es un personaje legendario, conjuntamente con su rifle Tabuk (Un rifle Iraquí, basado en la Kalashnikov soviética, de 7.62mm) y realmente un tirador selecto.

Vean el video y juzguen ustedes mismos.

Click Aquí para acceder al video


viernes, diciembre 09, 2005

"EL PRIMER MARRÓN QUE ME BAJÉ"

Luego de rebuscar entre mis neuronas por un buen rato, me encontré con un evento que me llenó de nostalgia el alma, y me hizo sentir una congoja cálida en el corazón.

Corría el año 97, y digo corría porque en menos de lo que pensé, ya era Diciembre. Me encontraba por la Av. Roca y Bologna con Tomás Marsano, donde quedan unos blocks de color gris, y con muy poca iluminación, llamados "Conjunto Habitacional La Merced". Como en aquellas épocas era estudiante, y por lo tanto, no tenía un cristo en el bolsillo y vivía del aire, --como los fabricantes de ventiladores-- todas mis diligencias debían ser resueltas, como quien dice, a zapato limpio.

Una vez internado en aquella jungla de cemento, tan amigable como un ladrillo, decidí detenerme a descansar, y de paso, tomarme una inca kola helada, para refrigerar un poco el organismo que lo tenía ya bastante recalentado por la caminata.

Fué en ese momento, cuando una manchita de aproximadamente cinco marrones, se detuvieron exactamente frente a mí, y uno de ellos --al que reconocí-- llevaba un parche en la cabeza; Era "Bocha", el "líder" de una barra brava de la "U", conocida como "Los Plomos".

Ahora que lo recuerdo bien, el tipo no era más que un negro atorrante, con cara de cojudo, pero, en ésa época, realmente me atemorizó, sobre todo cuando dicha bestia empezó a caminar hacia mí, con la clarísima intención de preguntarme la hora, (que es justamente lo que hacen los rateros antes de tirarte el reloj) pero mi vista estaba fija en el parche que tenía en la frente, y que, según había escuchado vagamente, era producto de un accidente en carro, que al volcarse, el negro salió disparado unas cinco cuadras y tuvieron que recogerlo con espátula.

No lo pensé dos veces, y desenfundé mi "garra felina" (artefacto bastante útil en estos casos) y apunté directamente al parche de la cabeza, dejándolo como caballo fino (pura sangre) entre alaridos que sacaban roncha al tímpano y la mirada atónita de la concurrencia, que no se esperaban una reacción de ese tipo. Felizmente a Bocha, no le hice más que arrancarle los puntos de la cabeza, le hice perder tres litros de sangre y le dejé dos tajos extra, de recuerdo, que gracias a Dios, fueron sin llevarme el ojo derecho en el camino, porque de lo contrario hubiera tenido una denuncia de siete páginas en la comisaría.

Luego de establecer un nuevo récord, (cuatrocientos metros en cinco segundos) por suerte nadie me siguió; y borré por un buen tiempo esa calle de mis itinerarios.

Ese, digo yo, fué el primer marrón que me bajé.


lunes, diciembre 05, 2005

"ME SAQUÉ LA TINKA CON MI HIJO"

Se abre la puerta y entra un reverendo cojudo: Escolar; con 17 años encima, de ésos que provoca agarrar a cachetadas sin justificación aparente.
Pelo largo, que no ha sentido los dientes del peine hace dos años como mínimo, camisa fuera del pantalón... en fin, un desalineado total.
Trata de subir las escaleras para pasar desapercibido, pero se escucha una voz autoritaria que le dice:

-¡Saluda pues tarado!

-Hola viejo, no te había visto...

- Ven un ratito, que quiero hablar contigo

- ¡Pucha!, justo mi hembrita me esta esperando para hablar por Cel...

- ¡Siéntate mierda! antes que te agarre a patada limpia. Ahora en la mañana la empleada encontró en tu cuarto un paquete lleno de esta cojudez...

- ¡Puta me cagó la chola!, ¿Qué es eso papá?

- ¡Hierba! ¿Qué haces con tremendo paquete en tu cuarto?

-Esteeee... me lo dio a guardar un pata, pero no sabía que era...

- ¡Sí baboso! y yo no sé que tu vieja se entiende con el chofer, no he nacido ayer. A ver, ven acá un ratito...

-Qué...

- ¡TOMA MIERDA!

¡¡PLAFFFFFFFFFFFFFF !!, un tremendo chetadón impactó en la cara de su querido hijo

-¡AU APÁ! ¿por qué me pegas?

-Aparte de fumón, andas de choro en el colegio, ¿no mierda?
La profesora llamó a la casa antes de que llegaras, para contarme todas las porquerías que vienes haciendo ahí...


-¡Mentira!, lo que pasa es que la tía quiere conmigo y como no le atraco viene a tratar de hundirme en mi casa...

-¡Anda cuéntale esas mentiras a la sorda de tu abuela!, seguro ella te cree. Tenemos plata y agarras de hobbie robar, ¡ATORRANTE!

- Fue para hacer chongo con mis amigos, nomás...

-Por puro chongo también te voy a dejar sin plata por una año, ¡anda arriba mierda!

En ese instante suena el teléfono

- ¡ALO!

- Buenas Tardes Jefe, el embarque llegó perfecto a su destino final.

-¿Y cuántos cayeron?

- Dos nomás míster, pero el resto pasó sin problemas...

- Ya. ¿El asunto de mi esposa como va? Hoy le dan vuelta a la vieja, ¿no?

- Si jefe no se preocupe. A ella y al chofer.

-Todo tiene que ser limpio, sin levantar sospechas. ¿Qué noticias tienes del banco?

- Está todo listo jefe, mañana entramos por las buenas o por las malas.

-¿¡Cómo vas a entrar por las buenas cojudazo!?, a plomazos tienen que ser. ¡Ah!, Antes que me olvide; mañana me traes dos kilos de la más pura para mi consumo, estoy muy estresado últimamente. Y ojalá todo salga bien, porque si no, no la cuentas. Chau mierda.

-* CLICK! *-

Ay carajo, que habré hecho yo para merecerme tener un hijo de semejante calaña.
¡¡Ha salido igualito de pendejo que su madre!!


viernes, diciembre 02, 2005

"Semanas del Averno" -**ACTUALIZADO**-

Debido a una auditoría infernal, --pues estoy seguro que a éste auditor lo envió el mismísimo Satanás--, que vino a interrumpir mis preciadas horas de sueño y mi dosis diaria de películas, --en el horario de 8:00am a 6:00pm-- y que me ha tenido más ocupado que cojo en campeonato de dominaditas, no he podido bloggear como debiera. Pero así son las circunstancias de la vida, y ya vendrá la hora de mi venganza.
Mientras tanto, los dejo con este link para que se diviertan un poco escuchándolo en el Windows Media Player.

hagan click en el link y esperen a que cargue el MP3, o bájenlo directamente... suban el volumen ¡y coménten!...



miércoles, noviembre 23, 2005

"LAS CRÓNICAS DEL GALLO CAVACHO"


Como ya es de conocimiento de algunos lectores, nuestro amigo Vico Cavacho, ya ha participado como personaje principal en un par de posts:

-"Necesito Maestro Panadero"

-"Cuánto puedes gastar en un día"

Nuestro amigo Vico, -al cual queremos y estimamos mucho- goza de un carácter más bien alegre y extrovertido, romántico, y chelero como él solo. Se levanta todos los días a las 5:00am, sin importar que la noche anterior se haya acostado a las 4:30am, ganándose, de ésta forma, la chapa de "Gallo".

El problema, digamos, principal y bastante peligroso es que suele quedarse dormido de la manera más inverosímil, despertando la curiosidad, carcajadas, burlas y tomaduras de pelo por parte de la concurrencia cada vez que decide dormirse donde lo pille el parto. Es así que en algunas ocasiones su vida ha corrido verdadero peligro, y naturalmente, Vico nisiquera se enteraba, ya que tiene un sueño tan pesado que es la envidia de las piedras.

Así pues, sin más trámite, paso a relatarles un par de vivencias de nuestro amigo "El Gallo Cavacho"


"TOUR (IN)OLVIDABLE"

Como todos los Sábado por la noche, Vico había salido a buscar a sus primos en La Calera, para irse a tomar unas chelas a Barranco. Tomaron el taxi y se bajaron en "El Chifa", que de chifa no tiene nada, y, más bien, tiene todo el estilo de las mejores chinganas de medio pelo de Surquillo profundo, allá por Chicago Chico, donde el aserrín en el suelo, junto con el olor a úrea (también conocido como Acetonato de Berrinche) nos impiden perder el conocimiento pues lo recuperamos con la primera respirada.

Hasta acá todo bien, chelas van, chelas vienen, risas y bromas. Una camaradería envidiable. Luego Vico sale del local a "comprar unos cigarrillos", y lo siguiente que recuerda es que se despierta a la mañana siguiente en una casa que, a primera impresión, le resultó desconocida hasta que una señora -que resultó ser su tía- se acerca a él:

-"¡Vico!, por fin despertaste"
-"¿Tía?, ¿Qué hago acá?" -dijo Vico impresionado hasta el tuétano
-"No sé... Aldito te trajo, dijo que un taxista te había encontrado"

Así es. Un taxista lo había encontrado dormido en la vereda, en plena Avenida La Marina. Le dió pena, tomó el celular de Vico y entre sus contactos, apareció el nombre de su primo. (ya que "Aldo" empieza con "A", fué el primero que apareció en la pantalla) Lo llamó y le entregó a Vico totalmente dormido. La pregunta es: ¿Cómo es que saliendo a comprar cigarrillos en Barranco, termina tirado en La Marina?. Pues bien. Al regresar al local luego de comprar los cigarros, Los primos se paran y deciden irse al "Tequila's". Salieron; tomaron el taxi; y una vez allá Vico salió por la puerta principal, perdiéndose en la calle, y, luego comprobado por descartes, se metió a otro local, ya que toda la semana siguente le estuvieron llegando mensajes al celular de una discoteca de mala muerte, donde definitivamente tuvo que haber entrado, y dado su número junto con sus datos. Luego de la discoteca, aparentemente salió a comprar un sandwich para matar el hambre, y se quedó dormido en la calle, y fué ahí que el taxista samaritano lo recogió.

Es decir, una borrada de cinta bestial. Lo pudieron haber hasta violado por tarado.

"UN ERROR LO COMETE CUALQUIERA"

Vico se encontraba tomando con su tío. (Ya notarán en las sucesivas historias, que todas comienzan tomando) Pasaron las horas y ya cuando se encontraban bastante sazonaditos, decidieron enrumbarse a la Calera a seguir tomando. Cuando pasaban por el Puente Quiñones, ven a un par de lomos saliendo del Night Club "Decameron". Luego de palabrearlas un buen rato (cosa totalmente estúpida, por que único que se tiene que hacer es preguntar el precio) las chicas se subieron al taxi para ir a un hostalcito a matar la res, y aprovechando para tasar la mercadería durante el camino.

Entraron, cada uno con su respectiva pareja a los cuartos. Una vez dentro, Vico se sienta sobre la cama, y la chica apaga la luz, dejándolo sumido en la oscuridad sin poder ver más allá de sus pestañas. Vico le increpó y le pidió que por favor prendiera la luz, pues así no tenía gracia alguna. La chica encendió la luz, y pronunció estas terribles palabras:

-"Esteeee....flaco... yo creo que tu tío y tú se han equivocado" -dijo algo temerosa.
-"¿Equivocado en qué?" -puntualizó Vico, sin darle mayor importancia
-"Es queeemmm..."

En ese instante, la sabiduría decidió iluminarle el cráneo a Vico

-"¡No me digas que eres hombre!" -dijo Vico como quien súbitamente descubre que ha perdido la billetera
-"Si" -fué la seca respuesta del travesti.
-"Pero al menos serás operado, ¿no?" -inquirió Cavacho.

Antes permítanme hacer una pequeña digresión acá. Esta última pregunta formulada por Vico, es la que hasta el día de hoy recordamos todos, ya que, muy al margen de la equivocación (bastante estúpida por cierto), no hay que tener mas que un dedo de frente para darse cuenta que preguntarle a un travesti si "aunque sea" es operado es totalmente irrelevante.

-"No, no soy operado, así nomás. Así le gusta a los chibolos" -dijo el travesti.
-"Y la otra chica, ¿¿también es??" -dijo Cavacho
-"¡Claro que sí!"

Vico salió de la habitación, con el líbido transformado en un chupete de hielo, y se encuentra con su tío, sudadito y feliz, que salía de su habitación.

Tomaron el taxi de regreso y Vico, que no había hablado en todo el camino, le contó lo sucedido, a lo que su tío respondió:

-"Mentira. La mía si era mujer, si le toqué todito. Claro que a oscuras, ¿no?, por que me pidió que apagara la luz, pero sí era mujer...sí era"

Vico y su tío nunca más tocaron el tema.

lunes, noviembre 21, 2005

"PEREGRINAJE A MARCAHUASI"

Dicen que “las mejores cosas salen sin planearlas”. A veces si, a veces no.
Hace diez años, en semana santa, a Lizard y a mí , se nos vino a la brillante idea de irnos de campamento. A la aventura, ¿¿pero a donde??. MARCAHUASI.

Un lugar místico, rodeado de piedras gigantes con formas extrañas, un lugar sacado de otro planeta. Dicen algunos que ese sitio fue creado por los “Marcianos”.

La idea la carburamos en la mañana del jueves santo y teníamos planeado salir ese mismo día en la tarde.

Mi equipaje de viaje contaba de dos polos manga larga de algodón, un jean - el que tenía puesto - , un pantalón de buzo, un pasamontañas – para el frío- y mis zapatillas. Para comer metí en mi mochila-Bautizada la “Huevo de Perro” por Lizard- un par de paquetes de galleta grandes, unas 3 latas de atún y un par de limones para aderezar la merienda. Para tomar una botella de Ron, del más baratieri, los infaltables “fallos” y 20 soles en el bolsillo. Lizard llevaba algo parecido. Nuestras mochilas tenían una ligereza única, envidiada por cualquier experto campamentero y mochilero

Les voy a ser sincero, de campamentos no sabíamos ni mierda. Pero como entendíamos nuestras limitaciones, fuimos a Ñaña, a tocar la puerta de nuestro buen amigo "EL CLI".

- "¡Habla!, ahorita nos estamos yendo a Marcahuasi " dijo Lizard
- "Y eso nomás están llevando?, allá hace un frío de mierda " dijo el cli mirando nuestras desnutridas mochilas
- " ¿Tienes algún “sleeping” que nos prestes? " dije esperanzado

El CLI tenía uno playero, más delgado que un papel mantequilla y creo que ni su hermanita de 5 años entraba ahí .

- " Tomen, les va a servir de algo" dijo el cli
- "¡Oe! y esos periódicos? " dije algo sorprendido
- " Para el frío, eso los va a calentar" dijo convencido

Parecía que el cli tenía experiencia en acampar tapado con una caja de “SONY” como colcha y algunos “OJO” como sabanas.
Después de algunos “tips” de sobrevivéncia y su bendición, nos trepamos a una combi que iba directo a Santa Eulalia . El viaje hasta ahí estuvo sin novedad, con la ligera excepción de que la tía que venía sentada a mi costado tenia una pezuña que me hacia caer desmayado cada 10 minutos.

Cuando llegamos a nuestro primer destino, empezamos a indagar por algún transporte que nos llevara a Marcahuasi.

-"Esperen acá, que cada 20 minutos pasa una combi que los lleva" nos dijo un lugareño

¡Bacán!, que fácil iba a ser llegar hasta allá, con un par de combis al toque la íbamos a hacer.
Efectivamente a los 20 minutos de espera se aparece una “Custer” y nos subimos sin titubear

-"¡A Marcahuasi!"le dijo Lizard al cobrador , dándole el costo de su pasaje
- "Solo llego hasta cierto sitio, de ahí ustedes ven como hacen" dijo

El horizonte no se veía muy prometedor que digamos, ya estaba oscureciendo y quedarnos en medio de la nada sin luz, no entusiasmaba a nadie.

- "Sube, sube" dijo el cobrador

Pisaron la "combi" cuatro chicas, acompañadas de un pata que tenia cara de un pelotudo entusiasta.
Esa era nuestra oportunidad de hacer amistad con esos cueritos y amenizar nuestra estadía.

-"Hasta acá llegamos" dijo el cobrador

Ahí empezó la verdadera aventura, nos iban a dejar en medio de la nada con las hembritas y el marcianazo. Estábamos en un pequeño puente, sin nada de luz, a merced de lo que sea.

Para romper el hielo, Lizard le pregunta a una de las chicas:

- "¿Como te llamas?"
- "Carmen y tu? "
- "Lizard, y ese pata quien es?" por el pelotudo
- "Mi hermano y ellas dos son mis amigas"
- "Hay que tener cuidado con los terrucos por que paran por acá " dije

Después de comentar eso se enciende atrás mío una pequeña luz, volteo y lo veo al marciano este, leyendo con una linterna en la mano. Me acerque para ver que era y me doy con la sorpresa que era una bíblia.

¡A quien mierda se le ocurre leer la bíblia en medio de la nada carajo!, Y para colmo de la estupidez se escucha una voz bien parroquial que dice:

- “Oremos”

Ta madre eran mormones todo ese grupito, por eso algo raro les veía.
Para nuestra suerte pasó un camión todo destartalado que iba al pueblo de Huinco (después de Hinco sigue San Pedro de Casta, que es el pueblo de Marcahuasi)

- " ¿Choche nos puedes jalar?" dijo lizard
- " Si, ¡voy a Huinco nomá!" dijo el chofer con voz aguardientosa
- " Ya normal, hasta ahí " dije

Bajo el cholo y nos abrió la tolva de madera que parecía que el la había hecho.
Adentro habían unos 5 paisanos más, uno más borracho que otro.

Ya adentro y el camión en marcha me ubique junto a un borrachín que no se le entendía ni mierda de lo que hablaba, preferí eso a estar junto al marcianazo que estaba con las hembritas leyendo la biblia.

Lizard opto por pararse y disfrutar del panorama

- " ¡Oe! Dragón, chekea! "

Me paro y veo que en la trocha que iba pegadita al cerro, solo entraba el camión, el abismo nos invitaba a conocer el fondo. Encima el borracho que manejaba quería llegar rápido a su destino. Me senté. Nuestros amigos mormones seguían leyendo la bíblia, como si nada pasara.

Mientras más avanzábamos empezábamos a sentir la altura- a mil metros llegamos- , especialmente Lizard.

- " ¡Puta madre!, me está doliendo la cabeza " dijo Lizard
- " Te esta dando soroche mano " le dije

Al transcurrir los minutos el dolor se le incrementaba más y más. Parecía que Lizard se iba para la otra... y seguían leyendo la biblia.

A la hora de viaje llegamos al pueblito de Huinco. Un par de pistas principales, unas cuantas casitas y punto. Lo único bueno era que había luz.

- " ¡Ya bajen!, aquí me quedo " dijo el chofer

Nos abrió la puerta de la tolva y bajaron los mormones. A Lizard lo tuve que ayudar por que ese martilleo en la cabeza lo tenía al borde del colapso. A lo lejos se veía una montaña donde estaba la carretera camino a San Pedro.

- "Chibolos, pasando ese cerro esta el otro pueblo" nos dijo el tío huasca

Arrancó el camión y se fue. Ahora la cosa era como llegábamos hasta allá.

- " ¡Nos vamos a pie! " dijeron los fanáticos
- " ¿¿Que?? " dije mirando la montaña
- "Sí, vamos siguiendo la carretera " dijo una mormona
- " No, nosotros nos quedamos" dije mirando a Lizard que parecía que bailaba hula - hula con la mocha.

A los 2 minutos ya se perdían por el camino, siendo tragados por la oscuridad.
Cuando veo el reloj, eran las 8 de la noche y el sitio ya parecía un pueblo fantasma. Ni un alma, ni un perro callejero, nada de nada.

- "Oe, mano, vamos a tener que acampar acá nomás en la vereda" dije
- "Ya pe voy a sacar el sleeping " dijo moribundo Lizard

Cuando lo sacó, no le llegaba ni a la cintura, estábamos cagados. Acomodó las mochilas a modo de almohadas y calló en una.

Yo me quede despierto fumando y pensando en mi añorada camita en lima, en el cuerito que tenia en ese momento, la cojuda estaba en Miami y yo en un maldito pueblito a las afueras de Lima.
A causa de tanto cigarro, también empecé a sentir los estragos de la altura. Las horas no pasaban, veo el reloj y recién eran las doce de la noche. Decidí irme a dormir a la vereda.

12:00 M

Me hecho en la vereda y le quito un pedazo de “sleeping” a Lizard. Puse un poco de papel periódico el la vereda para calentarla.

1:00 AM

Hacía un poquito de frío pero era soportable. Pegué el ojo


2:00 AM

¡Lizard revive ¡ , sacó la cámara y nos tomo una foto en pleno jato. El flash de mierda me despertó de nuevo. Lizard siguió durmiendo. Pasaron 2 borrachos a nuestro costado y nos tiraron 10 céntimos.

3:15 AM

Nos despiertan unas luces, seguidas de un par de explosiones. ¡TERRUCOS! . Ya estabamos tan acostumbrados a eso que seguimos durmiendo. El clima era nuestro enemigo.

4:30 AM

¡CONSUMADRE! Que frío de mierda, el jean lo tenia congelado. Felizmente tenía mi buzo y otro polón. Me los puse encima. Estaba algo más caliente...

4:35 AM

Todo estaba helado de nuevo, Lizard también temblaba. Nos tuvimos que poner el periódico en nuestro cuerpo. La sección espectáculos del popular en los huevos para calentar al choche, sección política en el culo, deportes en las piernas. Bueno algo es algo.

5:00 AM

¡LA HELADA! Se nos acabo la gracia. Hasta los ojos se me congelaban, el frío me carcomía los huesos, quería la biblia en esos momentos para leerme un par de salmos. Ya ni pararme podía. Solo faltaba media horita más para sobrevivir.

5:30 AM

¡Y se hizo la luz! , parece mentira pero apenas aclaro se empezó a calentar todo. Me paré en una

6:30 AM

Pasó una combi que se iba a Santa Eulália repartiendo el pan.

- "Oe Lizard, mejor nos quitamos por que en marcahuasi morimos." dije
- "¡EHHHHHHHH!" contesto convencido Lizard

Chapamos la combi sin pensarlo y nos quitamos. 2 horas de camino, en una combi sin ventanas, no se podían ni abrir. La temperatura había subido de golpe . ¡Estábamos dentro de un horno carajo!
Y para colmo de colmos, el cholo paraba por todos lados repartiendo el pan.

Cuando llegamos a nuestro destino, bajamos con 2 kilos menos. Con un alivio maldito. Nos metimos un pequeño tour por el cementerio del pueblo y nos arrancamos para Lima.

Nuestro viaje duró menos de 24 horas. Llegue a mi casa y me miraron con cara de sorprendidos, entre sin decir nada. Me encerré en mi cuarto, me saqué unos restos de papel periódico, le di un par de besos a mi cama y me le tiré encima. Me quede con ella tres días seguidos. ¡TE AMO CAMA!

miércoles, noviembre 16, 2005

"ME HICIERON UNA OFERTA QUE NO PUDE RECHAZAR"

Iba caminando plácidamente -hace aproximadamente quince minutos- por el ya fallecido CENTRO COMERCIAL CAMINO REAL, cuando veo un letrerito que me llama la atención:

"Se Rematan DVD's Originales. 15 Soles"

Entré como para husmear entre, lo que suponía, serían los restos de la carnicería que de todas maneras se debió haber armado ante semejante ganga.

Luego de mirar con desencanto la vitrina, con títulos como "Legally Blond 2", "Terminator 3", "Anger Management"y demás porquerías, hago la última pregunta antes de salir del local:

-"Disculpa; ¿tendrás más películas aparte de las que están en vitrina?" -dije
-"Si, claro, un ratito"

En eso, sacó la colección original de Godfather. El Box Set de cinco dvd's.

-"Esteeeem....¿y estos cuanto están?" -dije tratando de hacerme el desentendido
-"Un ratito, voy a consultar" -dijo la chica tomando el teléfono y marcando un número

Supuse que llamaba al dueño, y que éste le diría "No, eso no está en venta". Las manos me temblaban dentro de los bolsillos del saco, y mis ojos no se despegaban de la carátula del Box-Set, de tal manera que creo que me voy a quedar con la imagen en la retina impresa durante tres días, porque cada vez que cierro los ojos -inclusive ahora mismo- veo la cara de Marlon Brando.

-"Si señor" -dijo la señorita- "Bueno... a ver, ¿cuántos son?....uno... dos... tre.... CINCO..... Hmmm... bueno, ya que lleva cinco se los dejo en cuarenta soles"

¡CUARENTA SOLES!. No terminó de pronunciar las palabras y le puse los billetes en la cara, mientras me desvanecía más rápido que un frasco de aguarrás abierto.

Ahora, mientras escribo estas líneas me imagino que a muchos de Uds. les ha pasado lo mismo. Anímense a comentarlo. :)

martes, noviembre 15, 2005

"LA NECESIDAD NO PERDONA"

La visita relámpago de Floricienta al Perú - Vino, en menos de 24 horas se forró en billete y se fué - y la conmoción que le causó a sus fans, me hicieron reflexionar sobre la humanidad de los artistas.

Muchas personas idolatran a estos seres que son de carne y hueso como todos.
Se desmayan, gritan, les da ataque de histeria, se cortan las venas. Como dijeron Servando y Florentino , “En el Perú hay puras cholitas aguantadas”.

Hace tres años iba seguido al cine de Larcomar que queda en Miraflores. Por casualidades del destino, siempre me topaba con Pedro Suárez Vértiz, el conocido cantante. El pasaba por ahí y era uno más, nadie le tiraba bola, eso sí, nunca falta una o un cojudo que le pide un autógrafo (no se para qué mierda sirve eso).

En una de ésas tantas veces, entramos a ver una película en la misma sala.
Por tanta gaseosa que estaba tomando, me dieron ganas de “hablar con pilar” y salí disparado para no perderme mucho de la película. Cuando entro al baño -que estaba vacío- veo un par de zapatillas y un jean conocido, ocupando uno de los “waters”. ¡Era Pedro!, estaba pasando un “fax” de acá a la china.
Mientras hacía mis necesidades, no pude dejar de escuchar los ruidos propios de la meditación. "Prrrrrr", "Psssss", "Pruak" , "Agghhhhhhhmm", ¡que tal concierto se estaba metiendo! Parecia que estaba componiendo una canción ahí dentro, su “water” era una rana. ¡Estaba arrastrándome de la risa!, Me tuve que sobreponer a ese pequeño episodio, me fui rápido y pensativo.

¿Que pensarían los fans de cualquier artista, si los ven en esa misma situación? ¿Le harían la guardia hasta que acabe para pedirle un autógrafo? Me cuestioné.

Cuando me senté, la película ya no era la misma. Solo pensaba en si cada actor iba al baño y con que frecuencia lo hacían.

Cada ves que escucho alguna canción de pedro lo recuerdo así y me dán unas ganas tremendas de ¡¡CAGARRRRR!!

martes, noviembre 08, 2005

"LA CAGADA"

El otro día me encontraba en mi casa, ya en la puerta de salida, pues tenía que hacer una diligencia urgente por Miraflores, cuando tuve el deseo impreciso de ir al baño. Sí; ese que es ligeramente identificable, y que nos promueve la lectura.

Como estaba apurado, decidí que me convenía más hacerlo después en cualquier otro lugar, pues iba con retraso. Craso error. Al estar ya cerca a Miraflores mi urgencia era realmente alarmante, así que decidí detenerme en un grifo para pedir prestado el baño, pero procurando no toser, para evitar un desastre.

-"¿Qué tal..?" -le dije al grifero- "¿Puedes prestarme tu baño?"
-"Está con llave" -repuso sin siquiera tomarse la molestia de mirarme- "pregunte en el market"

Realizando un verdadero esfuerzo sobrehumano, me acerqué al counter y le pregunté a la señorita:

-"Señorita..disculpe..¿las llaves del baño?"
-"Ah! señor... está ocupado... ahí está mi tío, ¿sabe?, y bueno, creo que tiene para rato por que recién le ha hecho efecto el purgante y...."

No quise oír más... regresé a mi auto y solo me concentraba en encontrar un lugar con baño y en contener la opinión de mi estómago que insistía en tomar la palabra y hacerme tocar trombón al precio que sea. Al rato veo un restaurante "cinco tenedores", (donde cuanto menos te sirven, más te cobran) y me estaciono para entrar al local.

A estas alturas ya estaba pálido, con el cabello erizado, la frente perlada de sudor, y con la certeza de que moriría en tres minutos, pues los esfínteres me habían declarado la guerra, y esta vez, era vencer o morir. Entré al restaurante, y le pregunté al maitre dónde quedaba el baño, con lo último que me quedaba de aliento y los ojos abiertos como platos, como hacen los sordos para escucharnos mejor

-"Si señor, al final del corredor, a la derecha" -me indicó

Llegué al corredor, pero no al final, pues había una cola de cinco personas esperando turno. No quiero describir aquellos diez o doce minutos -que parecián siglos- en los cuales tuve que hacer acopio de todas mis fuerzas y control emocional, para no estallar en gritos desesperados, darme de cabezazos contra la pared, o simplemente desvanecerme por el esfuerzo.
Cuando llega mi turno, sale un tipo gordo de bigotes pronunciando estas aterradores paralabras:

-"No hay nada que hacer, Se atoró el water... a ver, llamen a mantenimiento..."

No pude más... encontré una puerta con un cartelito que decía "Solo Personal Autorizado", y entré, pensando que tal vez encuentraría un baño para los trabajadores del restaurante; mas no fué así, sino que era un closet donde guardaban cubiertos, manteles y servilletas de tela. Debo confesar que no me siento orgulloso, pero la premura era tal que no me importó nada ni nadie, así que extendí un mantel e hice lo que tenía que hacer, con los ojos extraviados en un éxtasis de placer. Cuando me incorporé y me estaba arreglando la ropa para recuperar un poco la ecuanimidad perdida, abrió la puerta un encargado de seguridad

-"Señor, disculpe, esto es para personal autorizado. Debo pedirle que se retire o de lo contrario tendré que dar parte al administrador" -dijo solemnemente.

-"¿Parte?" -le respondí- "Para qué vas a darle parte... ten... dale todo." -dije mientras le entregaba la encomienda envuelta en el mantel


Luego salí por la puerta principal; reconfortado...


..y sin mirar atrás.

martes, noviembre 01, 2005

"EL BRICHERO"

¡Ay! si les contara...(Relato de Halloween)

Cuando tenía 8 años, mi tío Jacinto que radicaba en los “Yunaites” vino de visita con su esposa (una gringa riquísima) a Lima. Para que se sintieran mas a gusto en su corta estadía, mis padres que por esas épocas andaban con pocas monedad, mejor dicho sin ninguna. Se ofrecieron desinteresadamente -$50 dólares la noche- darle mi cuarto los días que estuvieran en Lima.

Fui mandado sin derecho a reclamo al cuarto de mi hermano. No se como nos acomodamos en una cama de media plaza. Me pasé tres días aguantando al mierda ese, que se manejaba una pezuña macerada hace varias semanas.

Pero iba a suceder algo que cambiaría mi vida. Una mañana me levanto apurado al baño para meterme una meada brutal, cuando abrí la puesta del baño me doy con la sorpresa que la gringa estaba bajo la ducha.

- ¡Uy! Atiné a decir
- ¡Don’t Worry,Baby! Dijo la gringa bien suelta de huesos

No le dije nada, salí coheteado directo al cuarto de mi hermano, cuando me di cuenta, la tenía más dura que poto de muñeca.
En los pocos segundos que la vi, noté su hermosa piel rosada, su cabello púbico rubio, sus piernas largas y contorneadas. ¡¡QUIERO UNA ASÍ !! dije mientras tenía las manos ocupadas.

Bueno paso el tiempo y fui creciendo. No tengo un físico admirado por las blanquitas peruanas. Soy trigueño, con facciones bien peruanas, ni mi nombre me ayuda - Armando Pucusanca -, lo bueno es que tengo una TREMENDA.... personalidad, que no se nota a simple vista.

Por recomendaciones de mi primo Richard, el año pasado incursioné en el negocio del bricherismo, me dijo que eso daba buenos cheques y que te divertías mientras trabajabas.

-" Se algo de Ingles, me gustan las gringas.... ummm, voy a probar" pensé

Mi centro de trabajo iba a ser la conocida calle de las pizzas. Así que la primera vez me puse bien pija y salí a hacer realidad mi sueño. ¡Tirarme gringas!

Después de darme unas 20 vueltas sin ningún puto resultado, estaba a punto de tirar la toalla. No se como veo un par de cabecitas amarillas.

- “Tranquilo loco, tranquilo” pensé

Con el nerviosismo no me había dado cuenta que estaba sudadito, las gotas se me escurrían por la cara, el pantalón lo tenía mojadito y mis tabas estaban enlagunadas. Me acerque como un verdadero semental cholo y dije.

- "Esteee, jelóu beibi, mai néim is ARMAND"

Las gringas me miraron con cara de asombro. Estarían sorprendidas por mi prefecto ingles. Me senté y trate de romper el hielo.

- "Drink... a... ummm Chela??" dije muy cancheramente
- “…….” No dijeron ni mierda

Ese silencio fue un si absoluto, para mí, así que me pedí una jarra de cerveza con los únicos 20 soles que me alumbraban. Acto seguido les pregunte sus “ neims “

- “¿Guat is yur neims? “
- “ Yo ser Lana y ella ser Michele “ dijo una gringa

Parecía que había dado resultado mis buenas frases en ingles, por que en próximos 5 minutos ya las tenía a las gringas encima.

- " ¿Cholito, querer ir a hotel? , pasarla bien "

-Estas gringas pendejas!! pensé.

- "Vao, pé"

Fuimos caminando a un pequeño hotel que quedaba a dos cuadras y donde ellas estaban hospedadas. Entramos a la habitación y se desvistieron en menos de 5 segundos, ¡Calatitas las tenía!

- "¿Tomar algo?" dijo una de ellas
- "si, si" dije nervioso

No se de donde chucha me saco el vaso lleno de trago, me lo tomé de un solo sorbo…

Cuando desperté estaba tirado en la cama, pero el lugar era medio extraño, no parecía el cuarto de un hotel. Había gente quejándose. ¡Estaba en un hospital!

- " ¿Señor, se encuentra bien? Ha dormido tres días seguidos "
- " ¡¿Que?!. Las gringas donde mierda están, ¿se encuentran bien? " dije preocupado
- "¿Que gringas señor? Lo han encontrado tirado en un descampado. Con mil dólares en el bolsillo"
- "¿No entiendo ni mierda?"
- "Señor, a usted le han quitado un riñon, pero no se preocupe parece que se lo han sacado con cuidado"

Lo peor de esos acontecimientos es que no les toque ni una nalga a esas gringas mafiosas carajo, esos mil dólares por mi riñón no me alcanzaron ni para una semana de medicinas y pa concha me han detectado cáncer a la vejiga.

Este es un caso de la vida real, piensen dos veces antes de meterse con una extranjera regalona.

lunes, octubre 31, 2005

Elmo se va a la guerra (que dolor, que dolor, que pena)


Corría el año de 1994 y yo contaba con escasos 17 años, y en ese tiempo (y creo que aún ahora, pero no estoy muy seguro) era requisito indispensable para obtener la libreta electoral el tener la famosa y funesta libreta militar.

La libreta militar de ese entonces sólo servía para una cosa, y era el de ser un salvoconducto garantizado contra las "levas" (Levar: Acción de leva. Leva: Dícese del proceso por el cual uno es despojado automáticamente de todo derecho civil para ser ingresado involuntariamente a servir a la Patria en calidad de soldado raso por 2 años). Las levas en mi tiempo ocurrían en cualquier parte, y generalmente se aplicaban a todo chibolo que andara en micro y no tuviera papeles; reglones ambos en los que yo caía expedito, por lo tanto decidí que debía sacar la mía lo antes posible.

Debo aclarar que en ese entonces yo era un chibolo sonso (no el hijo de puta que soy ahora, capaz de vender a mi madre en plazos). Era de aquellos en los que creía en cosas tán estúpidas como la armonía, la paz y la hermandad entre los hombres...

Pero vamos al grano: Debido a que era sonso, se me pasó el tiempo de inscribirme en la marina y en la FAP, así que opté (no me quedaba otra) por inscribirme en el glorioso Ejército del Perú.

El primer día que fuí, estuve parado (como cojudo, hay que reconocerlo) como 5 horas mientras esperaba en la cola para empezar mis trámites. Hasta ahí, todo OK. El problema fué cuando fuí a recoger mi libreta militar.

Regrese a las 2 semanas a recoger mi libreta militar. Llevaba un polo manchado de mil colores (como se usaba en ese tiempo), arete en la oreja izquierda (porque los maricones la usaban en la derecha) y el pelo largo con peinado parecido a un new kid on the block (y yo ni siquiera los escuchaba a esos cojudos, pero el peinado me gustaba). Cuando llegué habían 2 filas: una para recoger la libreta y la otra para los que querían servir de voluntarios (cosa que me parecía de lo más incomprensible hasta ese momento). Obviamente me puse en la primera fila y noté que había un sargento (creo que lo era, por la cara de mierda; aunque en realidad TODOS tenían cara de mierda) que pasaba por mi fila agarrando a los tipos que le daba en gana y poniéndolos en la segunda (para servir voluntaria - involuntariamente). Cuando pasó por mi lado, siguió de largo (yo ni me preocupé del asunto, dicho sea de paso), pero cuando regresó (por el lado contrario) me agarró del hombro poniéndome en la segunda fila diciéndome:

- "Va pal' servicio"

a lo que yo respondí:

- "Disculpe señor, pero yo vengo a recoger mi libreta militar"

se volteó y dijo:

- "Carajo!! Ud. VA a servir a la Patria"
- "Yo no voy a servir a la Patria"


y en este punto, 2 arvejitas (soldados rasos del ejército vestidos con verde uniforme y casco redondo) rastrillaron sus FAL y me apuntaron directamente al peinado "new kid" (osea, me apuntaron directamente a la cabeza).

- "Pues claro que serviré a la Patria, ¡¡y con mucho gusto!!"

Me subieron al carro porta-tropas y me llevaron al cuartel de ingenieros (ese que queda en la Av. del Ejército). Y ahí tuve mi primera lección acerca de la inhumanidad a la que puede llegar la raza humana...

Llegué para la hora de la cena. Me raparon inmediatamente el pelo (a tijeretazo limpio) y me pusieron un uniforme 4 tallas mas grande que yo (para los que no me conocen, mido 1.63 y soy flaco; pero lo más gracioso es que yo era uno de los más altos ahí. El sargento se quedó con nuestros efectos personales), y nos llevaron directamente a cenar. No me podía imaginar el horror que me esperaba....

Cuando entre a la cocina - comedor (imposible diferenciar) los cocineros, que eran ya cabos, insultaban a todo aquel que pasaba:

- "Mira este conchesumadre, si parece tísico el mierda. Ya avanza carajo"
- "Conchetumadre, mirame bonito o te mato conchetumadre"
- "Como te gusta la comida gratis ¿No? perro de mierda..."

y varias frases más de esa índole (a algunos le escupían la comida). Cuando llegué con mi gavilla (bandeja de metal para la comida) el cabo me miró de arriba para abajo:

- "¡¡Nos han traído un gringuito aquí!! Que chévere"

y me tiró la comida a la gavilla. Lo miré directamente a los ojos con una mirada entre incompresión y odio y él me devolvió la mirada diciéndome:

- "¿Que me miras conchetumadre? Te mato conchetumadre ahorita nomás... ¿Qué se habrá creído el perro este?"

La cena consistía de una deliciosa ración de: pescado al tomate (totalmente podrido y apestando), arroz (masacotudo y podrido), 2 panes (durísimos), 1 plátano (mosqueadazo) y té de cebada (lo único pasable). Me senté en una mesa con varios perros más (perro: Dícese del que sirve a la patria por vez primera) y ví con asombro y repugnancia como ellos se devoraban su comida con desesperación. Yo sólo comí los 2 panes y me tomé el te de cebada, dejando el resto; cuando uno de los perros sentados a mi costado me dijo:

- "Gringo, ¿no vas a comer eso? ¿puedo comermelo?"
- "Todo tuyo"


y sin más, se lo voló en menos de 1 minuto. Ahí tuve mi primera lección acerca de lo que le puede hacer el hambre a un ser humano...

Volvimos a la cuadra y nos mandaron a limpiar baños (este reglón me lo salto debido a las náuseas que me provocaría a mí el recordarlo y a uds. el leerlo). Luego, pasamos a dormir: en un colchón sucio y apestoso y de a 2 ya que faltaban camas para todos.

Tocaron diana al día siguiente a las 5:30am (cuando yo recién estaba entrando en los páramos de morfeo, ya que me pasé la noche en vela con visiones de no salir nunca de esa cárcel - cuartel), nos vestimos y pasamos directamente a hacer ejercicios. Yo soy un tipo que sólo ejerce el deporte de pensar libremente, así que ya se imaginarán como quedé yo después de las 3 horas de ejercicio que nos pusieron por delante.

Luego nos dieron el desayuno (los mismos panes de ayer, con el mismo té de cebada, el mismo plátano, pero ya sin el pescado y el arroz podrido) y luego nos pusieron a marchar todo el día. Ahí aprendí la segunda lección: el hombre es el lobo del hombre..

Los sargentos inmediatamente preguntaron quienes eran voluntarios, 7 perros salieron al frente diciéndo que ellos eran voluntarios.

- "¿Así que uds. quieren servir a la Patria?"

Y les metió un puñetazo a cada uno en la cara...

Todo el tiempo que la pasé en el cuartel los sargentos se ensañaron con los voluntarios, dándoles los peores trabajos y golpeándolos inmisericordemente todo el tiempo.

- "Tu querías servir a la Patria, ¿verdad?" (puñetazo al estómago)
- "Dime que amas a la Patria" (puñetazo a la cara)
- "La Patria ahora te premiará por servirla" (patadón en el culo)

Le pregunté a un voluntario porque se había metido al ejercito, y tuve que contener las lágrimas de rabia cuando me contestó:

- "Tú gringuito, nunca vas a saber lo que es el hambre.."

Luego nos mandaron limpiar las cuadras de los cabos (cuadra: lugar donde durmen los soldados). Mientras yo estaba encerando el piso de una de las cuadras, uno de los cabos empezó a hablarme:

- "¿Y que tal los culos allá afuera?"
- "Las chicas afueran están como siempre"
- "Ellas afuera y tu adentro aquí caga'o. ¿Tu tienes un culo firme allá afuera?"
- "Tengo enamorada, si a eso se refiere"
- "Pues ahorita ya debe estar cachando con otro"


Nos llamaron a formación (eran como las 10am), y se acercó el comandante de la base diciendo:

- "Me han informado que hay 2 maricones aquí en esta cuadra. Los cabros están prohibidos de servir aquí en el ejército, así que díganme quienes son es este momento"

2 perros salieron al frente (fueron levados como yo y al parecer se querían hacer pasar como maricones para poder salir de esa pesadilla).

- "¡Así que uds. son maricas! Bueno pues, ¿quieren servir a la patria?"
- "¡Sí mi comandante!" (respuesta dada con miedo)
- "Pues entonces servirán a la Patria... ¡y nada de mariconadas carajo!"

y se fué. A esos 2 perros los golpearon todo el día...

A las 12 del día, mientras estabamos practicando marchas sin sentido (sin sentido para mí), se acercó un cabo a la formación y le dijo un par de palabras en voz baja al sargento. Luego de que se fué, el sagento dijo:

- "Soldado Elmo, preséntese inmediatamente en la oficina del comandante"
- "¡Sí mi sargento!"


Eso sólo podía significar una cosa: ¡¡¡mis padres me encontraron y me sacán con expectorante hoy mismo!!! Corrí a la oficina del comandante para encontrar a mis 2 padres con una señora que no la conocía yo y el comandante sentado en su sillón. Me cuadré delante del comandante

- "¡Soldado Elmo reportándose como lo pidió mi comandante!"
- "¿Ve señora? Su hijo es un perfecto soldado. Apuesto que sí quiere servir a nuestro glorioso ejército" (dicho por el comandante con sorna)
- "Sí pero mi hijo es estudiante y sufre de anemia" (dicho por mi madre en tono de complicidad, ya que se le estaba pagando una coima de 200 cocos al comandante para mi salida)
- "Pues bueno, los dejo solos para que conversen un momento con su hijo. Yo voy a dar orden de salida para el chico"


Y me quede a solas con mi madre, mi padre y la señora; quien era nada más y nada menos que la secretaria personal del General Bari Hermoza (jefe en ese entonces del comando conjunto de las fuerzas armadas, lo que hacía de ella la segunda mujer más poderosa en las fuerzas armadas). La señora me dijo que habláramos en voz baja, porque podían haber micrófonos y me dijo que ella estaba presionando al comandante para que me sacara por 200 cocos y por ser yo su "ahijado" (ya que en su calidad de secretaria del hombre más fuerte del ejército ella hacía y deshacía en cualquier base, pesándo más que coroneles y comandantes). Volvió el comandante:

- "Todo arreglado. Hijo, vé donde el sargento para que recojas tus efectos personales"
- "Sí mi comandante, con permiso"


Y salí disparado a la cuadra a recoger mis cosas. No aguntaba un minuto más en esa porquería. Al llegar a la cuadra, me esperaba el sargento y 4 cabos más. El sargento me dejó mi ropa para que me vistiera y se fué. Los cabos me decía frases como:

- "Gringo conchetumadre, te vas porque tienes vara"
- "Conchetumadre, que suerte que tienes"
- "Conchetumadre ya quiera yo salir pa' estar con mi culo.."

Yo ni caso les hice. Volvió el sargento y salimos de la cuadra en dirección a la oficina del comandante. Cuando el sargento me dió mi ropa, faltaba mi reloj swatch; así que le pedí que me lo devolviera:

- "Lo siento, pero parece que su reloj se ha perdido"
- "Sargento, ¿Ud. sabe la vara que me está sacando? Una palabra mía y Ud. se va a la sierra a pelearse con los terrucos"
- "Ya gringuito, no quiero problemas. Aquí está su reloj..."


Volví a la oficina del comandante, y luego de frases amistosas (e hipócritas) nos fuimos de ese asqueroso lugar...

Nunca en mi vida he visto más miseria humana que en un cuartel del ejército peruano. La anécdota me sirve como experiencia hasta el día de hoy y desde ese entonces mi forma de ver las cosas cambió drásticamente. Lo único que agradesco al cielo es que el comandante recibió tranquilo los 200 cocos para soltarme, porque sino ¿quién sabe? pude haber terminado muerto en cualquier provincia del Perú, vía enfrentamiento con algún terrorista. Pero aprendí bien mi tercera lección:

¡Gracias a Dios, por la plata hasta el marrón baila!

jueves, octubre 27, 2005

"El Último Viaje en Combi"

ENCICLOPEDIA DE LA VIOLENCIA URBANA



TOMO I (después me tomo el otro)





"El Último Viaje en Combi"


Ya desde hace algún tiempo, muchas personas me han dicho que me deje de cojudeces y de hacerme el fino, y que suba a una combi cuando tenga que hacerlo. Lo que sucede es que no muchos conocen el episodio que viví, y que hizo que nunca más me subiera a los mencionados vehículos de transporte.


Me encontraba con Elmo en Miraflores; sinceramente no recuerdo qué hacíamos, pues esto fué ya hace algunos años atrás. Decidimos ir a mi casa, en San Borja, así que tomamos una de esas combis que decían "Todo Angamos", en el cruce -precisamente- de Angamos con Arequipa. Subimos y nos sentamos exactamente detrás del chofer, y el cobrador, para variar, iba con medio cuerpo afuera de la combi, recitando los nombres de las avenidas por donde la ruta pasaba. Todo hasta acá bien, hasta que el cobrador me pide pagarle el pasaje, cosa que hice dándole una moneda de cinco soles:

-"Cóbrate dos..."

Al momento de recibirme la moneda, el marrón vió con espanto como se le escapaba de los dedos, y, precisamente por ir prácticamente afuera de la ventana, se le cayó a la calle, perdiéndose en el olvido nocturno del asfalto. Paramos; buscó; rebuscó, y no encontró la moneda.

-"Vamos, vamos, dale nomás, ya se perdió..."

Seguimos nuestro trayecto, hasta que me percaté de algo: El cobrador no tenía la mínima iniciativa de darme mi vuelto, así que, de la manera más educada, procedí a solicitárselo:

-"¿Oe, y mi vuelto?..."
-"¿Cómo? se te cayó la moneda y todavía quieres vuelto...encima que vas a viajar gratis..."

En ese momento, la presión me subió a ochocientos y tenía el organismo fabricándome treinta litros de adrenalina por segundo...

-"Dime una cosa...¿eres gracioso o te estás haciendo el cojudo?" -le dije al cobrador
-"'Ta bien pe...¿qué pasa?... se te cayó a tí..." -me respondió
-"Oye carajo: ¡¿Acaso no te la he entregado en tu mano?!" -dije al borde del colapso
-"A tí se te ha caído, yo no sé..." -obtuve por respuesta

Aún apelando al último resquicio de sensatez, me dirigí al conductor, preguntándole cómo solucionamos el asunto:

-"No sé, arregle con el cobrador, yo no sé nada"

Agarré al cholo de las solapas y lo jalé hacia mí mirándolo a los ojos:

-"Mira conchatumadre" -le dije- "Sacarte la mierda por tres soles me va a salir bien barato, así que déjate de cojudeces y dame mi plata"
-"¿Qué te voy a dar?...conchudo eres ¿no?, encima que no vas a pagar pasaje"
-insistió
-"Hermano...yo sé lo que te digo... dale su plata..." -intervino Elmo, con un preocupación que se notaba a leguas.

La combi se estaba a escasos metros de nuestro paradero, por lo tanto, estabamos enfrascados en una batalla contra el reloj: El cobrador no daba luces de querer entrar en razón, el chofer se hacía el estúpido, y yo estaba tratando de contener al demonio que insistía en salírseme como sea:

-"Carajo....¡Dame mi plata, huevón! te voy a matar, ¿no entiendes?" -dije entre lágrimas (de alegría, naturalmente)
-"No sé, no sé, habla con el chofer..." -dijo evadiéndome.

Llegamos al paradero, y fué entonces que, convertido en una bestia, agarré al cobrador del cogote, y señalándo al chofer, me dirigí hacia él:

-"¡AVANZAS UN SOLO METRO Y TE MATO!" -y dirigiéndome al infeliz de cobrador le dije- "¡AHORA SÍ, PÁGAME MIERDA!"

El cobrador comprendió en el predicamento en que se hallaba, pero ya era muy tarde para él. Trató de darme los tres soles de vuelto, pero esta vez yo quería los cinco soles íntegros. Nos encontrábamos detenidos en el cruce de Primavera con Caminos del Inca. La gente empezó a bajarse sin pagar, otros reclamando su pasaje de vuelta. Mientras todo eso sucedía, estiré mi mano y jalé las llaves de la combi. Tumbé al suelo de un codazo en el ojo al cobrador, lo despojé de su canguro, (con toda la plata) y lanzé las llaves de la combi al Río Surco (que justamente está en el cruce)

El panorama era caótico y desolador... combi apagada, bocinas sonando, el cobrador tirado en la pista, el chofer tratando de empujar la combi, mientras me decia "¿Por qué hiciste eso?", con una cara de cojudo impresionante.

-"¡Para que aprendan, MIERDAS!"

Lo que es yo, esa noche recolecté algo más de cien soles, que me sirvieron para tomar taxi, hasta que compré mi carro, para nunca más viajar en combi. Es demasiado estresante y peligroso.

lunes, octubre 24, 2005

"CLASES DE MANEJO"

Corriéndome el riesgo de que me puedan llamar miserable, egoísta, que no pienso en los demás, y demás calificativos que lamentablemente son ciertos, --reconozcámoslo de una vez-- debo reiterar mi opinión de que deberían prohibir a los taxis y a las combis transitar por Lima.

Por lo general, trato de evitar a los taxistas y a las combis como quien evade a los maricones; pero hay veces en las que el destino y los semáforos, nos obligan a tener que alternar con las mencionadas bestias al volante.

Hace unas cuantas noches atrás me encontraba en mi veloz corcel, en el cruce de las avenidas Cuba con Salaverry, detenido en el semáforo. La pista consta de tres carriles, y yo planeaba girar a la derecha, pero un taxi se encontraba estacionado justamente en el carril que debía usar yo para voltear. Como no habían carros, me puse en el carril del medio, e hice mi direccional para voltear a la derecha, pasando, obviamente, al taxista por el lado izquierdo.

Bueno, la luz cambió a verde, y justamente cuando me encontraba dando la vuelta, siento un impacto atrás (atrás del carro, se entiende) seguido de un "crack" y el inconfundible sonido cuando las micas de los faros se rompen.

Bajé del auto, y cuando tuve al taxista frente a mí, noté que llevaba uno de los auriculares de su radio (estilo walkman, pero que solo sirve para oír radio) puesto en la oreja, donde aparte del auricular, seguramente también tendría un corcho de cerumen, pues se notaba que no era muy aficionado al baño diario.

-"Oye imbécil... ¿acaso no tienes ojos?... ¡mira lo que has hecho..!" -dije en un tono bastante abierto al diálogo.
-"Tú tienes la culpa, por que te cruzas así..." -me dijo
-"¡¿Cómo?!...oye carajo, ¿y para qué mierda crees que pongo las direccionales?"
-"No pues, tu tienes la culpa, yo no te voy a pagar nada..."
-dijo de la manera más conchuda.
-"Claro...¡¡qué mierda vas a prestar atención si avanzas mirando la vereda y escuchando esta porquería...!!"

Esto último lo dije al mismo tiempo que le asestaba un espectacular manazo en la oreja, llevándome de paso la cabeza y todo el cuerpo del infeliz al suelo. Se quiso incorporar del pavimento pero no fué necesario; pues yo mismo, en actitud altruísta, lo levanté y lo instalé cómodamente en el capot de su carro, (claro que hay que aclarar que lo levanté de las mechas y lo azoté contra el auto) acto seguido, le impartí unas cuantas lecciones de manejo

-"¿Ves esto animal? ¡Esto es para frenar!"
-"¡¡AAggghhhggghh!!"


Reconozco que es difícil hablar cuando tienes el pedal del freno entre los dientes, y una pata montada en la nuca, pero al menos pudo haber hecho su mejor esfuerzo por hacerse entender. Ya me encontraba bastante entusiasmado, cuando llegó un policía al teatro de los acontecimientos:

-"A, ver, qué pasa acá señores" -dijo el tombo, con esa cara clásica de cínico, como si realmente le preocupara la situación
-"Nada pues jefe, mire lo que me ha hecho este idiota" -aproveché para responder.
-"¡Jefe mire usté como me ha dejado este señor!" -dijo el taxista mientras se sacaba un pedazo de mica de faro del paladar y desatoraba su cabeza del volante.
-"Ya carajo, arreglarán en la comisaría, síganme" -dijo el oficial.

Al momento de subir a los vehículos, el taxista puso primera, y salió disparado de tal forma, que les puedo asegurar que la segunda la metió en Chincha. Los tombos se miraron, con una expresión de estúpidos que los caracteriza, y me pidieron disculpas. "Eso les pasa por que ANTES de llevarnos a la comisaría, debieron pedirnos los documentos". No dijeron nada, y se subieron a la camioneta. Felizmente la abollada solo me costó cincuenta soles, pues las micas reventadas eran del taxista y no mías, ya que mi auto es americano, y aguanta como los machos.

Lo que es yo, creo que esta noche voy a pasar por el mismo lugar, y si veo al taxista, hoy mismo termino de darle las clases prometidas.

domingo, octubre 23, 2005

"El Ultimo Partido"

El fútbol es un deporte que levanta pasiones, de eso no hay duda. Personas comunes y corrientes son convertidas en dioses, por el simple motivo de saber manejar con maestría el balón.
A mediados del año 94 se iniciaba el campeonato mundial de fútbol, esa vez le tocó a Estados Unidos organizarlo.
Perú cumplía 12 años de no ir a un mundial. Pero, si había un país por el cual íbamos a estar prendidos al televisor, era Argentina. No por el país, si no por un jugador nacido en esas tierras, Diego Armando Maradona.
Dentro de las canchas era el mejor, un verdadero espectáculo verlo jugar, dotado de usa zurda espectacular, con un pique corto tremendo. Lastima que Dios no lo dotó con el mismo cerebro, lo hizo Marrón, por que se atrevió a probar la droga siendo el mejor futbolista del planeta y tal ves de todos los tiempos. Era ejemplo a seguir de grandes y chicos, ¡sí!, bueno o malo era un ejemplo.
Este era el mundial de su reivindicación. Hacía unos años en Italia había caído con las manos en la masa, o mejor dicho con la nariz en el polvo.

En el primer partido de Argentina contra Grecia, Diego fue la vedette y hasta se metió un golazo. ¡El 10 volvía a ser el de antes!
El partido que se venía era unos de los más complicados, contra los embetunados nigerianos. Pero en la cancha estaba "El Pelusa" que con una pequeña genialidad le podría dar la victoria a los “Ches”
¡Que tal partido! Argentina le volteaba el marcador a Nigeria con una “Criollada” de Maradona y su socio Canilla. Se iban para campeones. En la televisión se le veía a Diego que era llevado por una gringa para pasar el examen Antidoping. Ese fue su ultimo partido en los mundiales, había dado positivo. ¡PUTA MADRE DIEGO, LA CAGASTE!. La sustancia prohibida era EFREDRINA, penada por la FIFA y que se usaba para la congestión nasal. En esos años casi todas las gotas nasales venían con esa droga.

Ese episodio y la salida de Maradona del mundial, me hicieron perder interés en el campeonato.
La famosa droga se puso de moda y coincidentemente mi abuela tenia en la cómoda de su cuarto un frasquito de gotas nasales. Esas gotas fácil tenían unos 15 años de existencia. Yo acababa de cumplir los 18 años, ¡así que estaba más pasada que Maradona!. Lo único atractivo era que contenía la famosa Efedrina.

Mis amigos y yo, ya veníamos fumando cigarros hacía un par de años, así que nuestro físico había descendido como la gran puta.

Era sábado en la tarde y nos tocaba una pichanguita con los del otro barrio. Al parecer en los últimos partidos nos venían cagando por cuestiones físicas. Era el momento para probar por que Maradona corrío como condenado en su último partido.

Antes de salir de mi casa para el partido, lo llámo a “Gallo Cavacho” y le digo con cierto temor, que tenía unas gotas nasales con la sustancia de moda.

- “ Ya, ¡bacán! " me dice Cavacho

Gallo Cavacho, Fotografíto y Yo, nos encontramos en un parque próximo a la “pista” donde se iba a desarrollar el encuentro. Ahí nos estaba esperando el resto de nuestro equipo.

- "¿Trajiste las gotas?" dice Fotografíto
- "Si mierda acá las tengo"
- " Traje una cañita para aspirar mejor esa huevada" dice Cavacho

En medio del parque empezamos a jalar con la cañita la sustancia prohibida, ¡que bestia!, el efecto era instantáneo, empecé a respirar el aire más puro que jamás haya sentido.

No me acuerdo si ganamos o perdimos, pero al terminar el partido los tres estábamos recontra parados, fácil nos dábamos tres vueltas al Ministerio de Guerra y como las webas. Ahí recién supe lo que sintió Maradona .

Esa fue la única vez que aspiramos Efedrina, también fue el ultimo partido que nos jugamos con mis amigos en la pista y fue el ultimo partido de Maradona en los mundiales.

Antes de despedirme quiero decirles que la efedrina te acelera el ritmo cardiaco, provoca dependencia y puede provocar la muerte.
El mal ejemplo de Maradona no lo debe seguir ni su vieja. chau

viernes, octubre 21, 2005

"¿Cuanto puedes gastar en un día?"

Diariamente me escribo por correo con “Gallo Cavacho” , tiene el msn bloqueado en su centro de trabajo, así que normalmente nos mandamos correos que son dignos para muchos "posts"
Hoy me mandó un correo que hizo que mi bolsillo empiece a palpitar, el corazón me zapateaba 100 por hora, me tire un par de pedos para desfogar la pesadez. Pensé que estaba leyendo mal, me frote los ojos y leí nuevamente con un poco de temor. "1005 soles en un solo día .......... conchasumadreeeeeeeeeeeeee!!! "

Me contaba sobre su enamorada, pero no que fue a pagar la universidad, ni que le pago parte de una operación vida o muerte a un familiar, ¡no! . ¡se gastó 1005 soles en una sarta de cojudeces!.
Les dejo este texto para que saquen sus propias conclusiones y comenten cuanto ha sido lo máximo que se han gastado ustedes en un solo día.

"te cuento que me reuní con Lady el domingo desde las 4 hasta las 11, fue de la puta madre, de hecho fue también por la reconciliación...porque la acompañe a comprar al jockey 3 horas (se gasto 550 soles en 2 buzos y una sudadera; 150 soles en una lámpara de mierda con una mariposa, me invito al chilis = 80 soles, me pago las entradas al cine = 25 soles; se compro 2 polares = 150 y un cuaderno que tenia bordado una tortuga a 50 soles..) puta madreeee es decir se gasto = 1005 soles en un solo día....conchadesumadreeee

ayer la pasamos de la puta madre......me invitó a la romana (80 soles) y comimos.....me esta tratando muy bien, pero también esta que gasta bien...ojalá que siga así toda la vida (8) ..... "


El que puede, puede...


miércoles, octubre 19, 2005

"EL JABÓN MÁS CARO DEL UNIVERSO".



Paruro, El Emporio de la ElectrónicaRecuerdo aquellos tiempos en que, en los 90s, iba con mi amigo "El Cli". a el jirón Paruro a vagar por ahi, por los bajos fondos del mundo de la electrónica y demás adefesios.

El Cli, ( le dicen así porque el tipo es emocionalmente recontra sensible), era asiduo concurrente a dicho lugar donde virtualmente excavaba feliz en un mar de tarjetas y demás desperdicios electrónicos hasta encontrar lo que necesitaba para armar algún novedoso y casi siempre trunco proyecto o hacer alguna reparación para rescatar a algun equipo que, en otras circunstancias, irremediablemente hubiera tenido como destino el tacho de basura.


Y bueno, un día de esos en que yo estaba tratando de armar un proyecto de electrónica, de esas cosas que haces y jamás la llevas a la práctica, toda vez terminadas nuestras compras, empezamos a huevear por ahí. El Cli ya había comprado varias cosas de a menos de a luca, de esas que sólo él le podría darle alguna utilidad.

Entonces, cuando caminábamos por la esquina de los Jirones Paruro con Leticia, un tío de unos 42 años, flaco de bigotes, con una guayabera que alguna vez fue blanca, de mirada esquiva y desconfiada nos pasa la voz:

- "Psst!, oe chocherita mira lo que tengo acá, un walkman Aiwa, baratito nomás".

El Cli y yo lo chequeamos con recelo y con algo de curiosidad.

- "No tengas miedo comparito, me han pagado una deuda y necesito plata 'pe, te lo vendo barato nomás, 25 soles, mira acá está".

Efectivamente, lo saca de una bolsa negra y nos lo enseñó, era un walkman Aiwa con auto-reverse, ecualizador gráfico y Mega Bass, tenía sus auriculares Aiwa originales, sin duda un walkman muy cotizado entonces. El Cli y yo nos miramos y le dije:


- "No sé oye, fácil que es choreado. Si quieres cómpralo, ya me gasté casi todo lo que tenía".
- "10 Soles!" , le dijo El Cli con voz de regateo, cual cancherazo en el asunto.
- "No pes chochera, no sale... mira que , y de paso te lo regalo con 2 casettes de Jerry Rivera".
- "Para qué diablos quiero el casette del salsero ese, 10 soles, ya 'pes"
, Insistió.

Al ver que el ocasional vendedor no cedió a la oferta, El Cli me dice:

- "Yo tampoco tengo mucho... le voy a ofrecer un poco más, préstame 5 soles".
- "Ya pues, te presto. Se ve mostro en realidad".


- "Ya, 15 soles". Le dió la última oferta. Me hice como que no me interesaba en el asunto para no dar expectativas y miré a otro lado.

- "Ya amigo, mira acá está tu walkman, te lo guardo bien envueltito con tus casettes, porque tu sabes, hay mucho choro por acá y te lo pueden robar, no lo vayas a sacar que te lo pelan", dijo eso mientras miraba nervioso de un lado a otro, guardaba el walkman en la bolsa y recibía el dinero de manos del Cli.

- "Ya 'chera, nos vemos, chau, y ya sabes, cuidado con los choros". Le dió apenas la mano y se fué. El Cli estaba con una sonrisa de oreja a oreja, como si recién se hubiese tirado a la Playmate del Año. Y dentro de la bolsa, el estupendo walkman Aiwa con Megabass y Autoreverse. En ese momento no lo veíamos, pero sabíamos que estaba ahí, y que había costado una ganga, hasta sonaba cuando le dabas golpecitos a la bolsa.

Salimos de ahí y tomamos un Enatru en Roosvelt, cuando al Cli se le ocurre abrir la bolsa, tan sólo un poquito para observar bien su nuevo walkman, comprado a precio de incendio.

Abre la bolsa negra , y dentro había otra blanca, estira la mano para sacar...

Un Jabón.

Sí, era 1/4 de barra de Jabón "Bolívar" (del que Lava con Potente Cariño) mas unos papeles cuidadosamente doblados que simulaban ser, 2 cajas de casette (ni las cajas vacías nos dió el maldito cuatro letras). La cara de felicidad del Cli se le fué como cuando te enteras de que te han embargado todos tus bienes, perro incluído.

-"Concha-su-madre" Atinó a decir en voz baja.
-"Pucha Clito, te hicieron el 'cambiazo' " (Realmente el marrón era todo un maestro en el arte, ni yo me di cuenta en qué puto momento lo hizo).
- "Ya sabes, aún así me debes 5 lucas". Sentecié cual judío.
- "Sí, ya sé... " , dijo mientras miraba con desencanto la calle a través de los cristales del bus, sin decir nada más durante el resto del viaje.

Y sí pues, hay veces en que los marrones de mierda ganan.

martes, octubre 18, 2005

"EL BUEN SAMARITANO"

En una linda mañana de verano, durante mis vacaciones de colegio de 5to. Grado de primaria, decidí salir a dar una vuelta por el barrio para ver qué novedades habían, pues en mi casa me aburría, más o menos, como actualmente me aburro en la oficina. Claro que, valga la acotación, antes no había DvD, ni Internet, ni nada de esas cosas que ahora me saca temporalmente (mas o menos ocho horas) del aburrimiento diario, para entretenerme sanamente.

En ese entonces, tendría unos diez años de edad, pero ya era un completo "concha su madre", según escuché vagamente un día, en una conversación entre dos viejas, vecinas del barrio.

Iba caminando de lo más bien, disfrutando de aquellos rayos solares matutinos, y dirigiéndome al parque, para buscar algunos amigos, cuando, justo antes de voltear la esquina para iniciar nuevas aventuras, me encuentro con dos amigos: Alter y Cesitar.

Ambos, conversando de lo más animosos frente a una casa, me pasaron la voz:

-"Oe, ven un rato...¿te atreverías a tirar un tacle a ese garaje?" -me dijo Cesitar
-"Puta, no sé, oe... pero mejor los tres a la vez, para que suene más fuerte" -dije como quien descubre la pólvora
-"¿y si sale el tío de la jato?" -dijo asustado Alter
-"¡Como las huevas, no seas rosquete!... ya, tomamos vuelo y le damos con todo... uno... dos... ¡tres!... ¡corran mierda!" -dije

Así, a la voz de "tres", partimos a toda velocidad. Como yo era el más alto, llegué primero que todos... me elevé y le metí una patada voladora sensacional, mientras los otros dos, llegaban tras de mí, tocándole al dueño de la casa un concierto de bombo gratis, contra la puerta de su garaje. Corrimos por un pasaje, que desembocaba en una bodega, y, de lo más campantes, entramos a comprar gaseosas, dando por terminada la diligencia anterior.

Todo iba de lo más bien; yo conversándole a los dos amigos míos, --que los tenía frente a mí-- cuando veo que las expresiones de sus rostros cambiaron de la sonrisa burlona a una mueca que ya la quisiera Frankenstein. Luego, y antes de que yo pudiera decir nada, ambos emprendieron al retirada a todo vapor, a la vez que yo sentí un tirón en el brazo.

-"¡Óyeme, muchacho de miércoles!" -me dijo el dueño del garaje, mientras me sacudía de tal forma que se me aflojaron las medias- "¡ya te jodiste, mierda, te voy a llevar a la comisaría por vándalo, se ha caído la puerta de mi garage, me la han roto!"

Debo reconocer que para tener diez años, (edad en la cual, cualquier niño se hubiera hecho la pichi en los pantalones) reaccioné de la manera más fría del mundo, pues, ante las perspectiva de un sonoro cachetadón de mi viejo que me pondría la cabeza giratoria tres días, un castigo de por lo menos dos semanas, mas los sustos respectivos, lo único que atiné fué a mirar a los ojos al señor, y decirle de la manera más seca:

"Disculpe señor" -le dije mientras retiraba dignamente su mano de mi brazo- "creo que Ud. se ha equivocado conmigo. Yo recién llegué a tomarme una gaseosa y me encontré con mis amigos, y estábamos conversando; de verdad que me parece la peor malacrianza lo que le han hecho, así que, por favor, venga conmigo que le voy a enseñar donde viven" -todo esto con la cara más cínica del mundo.

El tipo me quedó mirando desconcertado, mientras yo me reía para mis adentros, pues estos miserables me habían abandonado a mi suerte, sin siquiera tener la delicadeza de avisarme que el viejo venía exactamente atrás mío, lo pensé bien, lo analicé desde todos los ángulos posibles, --como hacen los que inspeccionan su auto justamente después de que le reventaron todas las lunas y le tiraron hasta el cenicero-- y al final llegué a una decisión irrevocable: Que se jodan por maricones.

El señor me llevó, o mejor dicho, yo lo llevé a las casas de César y Alter, para que conversara con sus respectivos padres. Pasada la conmoción, el viejo me llevó a su casa, me invitó una limonada y me compró un helado, despidiéndose de mí con unas palabras inolvidables:

-"Gracias muchachito, ojalá hubieran más chicos como tú, te lo agradezco, y cualquier cosa, no dudes en contar conmigo"

Al día siguiente, me encontraba nuevamente en el parque, agarrándome a pedradas con el hijo del guardían de la construcción, --quien francamente ya me tenía aburrido con sus idioteces diarias-- cuando César y Alter (cuyas casas quedaban, una exactamente junto a la otra) me miraban tristemente desde las ventanas de sus cuartos.

Esa noche, --considerando que estaban castigados un mes, porque la gracia del garaje les costó como el culo a sus viejos-- decidí reventarles los timbres de sus casas, pues --al menos yo-- no los iba a tocar durante un buen tiempo, y además para que aprendan que la vida es dura, y que con los maricones no hay perdón que valga. ¡Habráse visto, carajo!.

domingo, octubre 16, 2005

"LA FARMACIA DE LA TÍA CARULLA"

En una de nuestras tantas incursiones al Centro de Lima, el Búho y yo fuimos a comprar un juego de nintendo a lo que se conocía como la cachina. Estaba ubicada a la espalda del ministerio de educación.
Por esas calles vendían de todo, como en botica. Para nuestra suerte, luego de haber comprado el juego, nos topamos con un vendedor de pastillas, que tenían la maravillosa característica de hacer que la mujer sienta las ganas locas de tener un hombre al lado y verlo como un semental en potencia.

- "Pst, Choche tengo Yohimbina " (Sí, esa que se usa para aumentar el apetito sexual de la vaca )

Mi sueño hecho realidad ( cuando eres joven piensas que esas cosas van a resolver tu problema de escasez sexual).

- "¿Cuanto está?" -pregunte
- " Cinco lucas la pastillita, chochera. ¡¡Las chicas caen al toque nomá!! "
- " ¡Ya!, véndanos cuatro " -dijo el búho

¡Felizménte teníamos plata en ese momento!.
Cuando estábamos camino a nuestras casas, abrimos una de esas pastillas, que no tenian ningun control de calidad, ni mucho menos de salubridad. Eran de color naranja, casi fosforescente, tenían un tamaño parecido al botón de un pantalón. De una pastilla salían 4 dosis.

- "¡Vamos a venderlas en el cole!" -dijo el búho
- "Ya pe, las partimos y vamos a ganar ¡plata como mierda!" (que era justamente lo que escaseaba en ese momento)

Al otro día la noticia de la Yohimbina corrió mas rápido que travesti en batida.
El baño se convirtió en nuestro centro de operaciones. Desfilaban por ahí toda clase de mañosos, que cuando veían la pastilla de color naranja, prácticamente perdían el conocimiento y su plata también.
Por cosas del destino la pastilla cayó en manos de unos compañeros de aula de “Vaginón” (leer post "Carrera de Burros") y no tuvieron mejor idea que probar el efecto de la pastilla con él.

Untaron la pastilla en polvo en una galleta rellena con crema y generosamente se la ofrecieron:

- "Ñoñi ¿quieres una galleta?"

¡JUAAAAAAAAA!, de un bocado se lo metió a la boca, exactamente igual cuando un reptil devora a su presa.

En serio yo no le tenía mucha fé a esa pastilla de porquería, pero cuando en el recreo observé junto con media promoción los movimientos de Vaginón, me convencí, ¡Funcionaba!

Parecía vaca en celo, con las manos en el bolsillo sus movimientos eran desesperados, mientras observaba a las chicas jugando vóley, con ojos saltones propios de perro pekines, ¡Que espectáculo! Dentro del aula estaba como loco, pobre el que pasaba delante de el, ¡Perdía con todo!

El dormía con su papá en la misma cama, por escasez de espacio y dinero en su casa. Dicen las malas lenguas que el efecto duro también toda la noche, amaneció bien abrazado a su progenitor, más mojado que calzoncillo de chofer y diciendo:

" Uno más por favor , uno más "
Nuestro negocio solo duró un día , pero esa anécdota la recordaremos de por vida.

viernes, octubre 14, 2005

"CARRERA DE BURROS"

El otro día estaba por "Blue Dusts Shopping Center" (Polvos Azules) comprando unas películas para amenizar mis horas de trabajo en la oficina, --que se ponen de lo más aburridas, sobre todo desde las 8:00am hasta las 6:00pm que son las más pesadas-- cuando por cabronadas del destino me cruzo con un ex-compañero del colegio: Giorgi; conocido también como "ÑOÑI", no precisamente "de cariño" (pretexto que usamos todos para poner sobrenombres humillantes a los demás) sino por que dicho adefesio tiene, entre otras virtudes, labio leporino.

Nunca lo traté mucho, a deferencia de otros tarados, que por algún motivo desconocido, compartieron algunas vivencias (bastante estúpidas, hay que reconocerlo) con el pobre infeliz.

Para empezar, el tipo no tenía ni dónde caerse muerto, (yo lo mandaría directamente a la fosa común, pero sé que es ilegal, y tendría más problemas de los que ya tengo) su vieja lo botó a él y a su viejo de la casa, y se fueron a vivir a un cuchitril que indignaría a la más inmunda de las ratas; compraba marihuana de 10 céntimos el kilo en Matute, para luego venderla pateada con orégano en el Sur a los chibolos; (que en ese entonces eran más cojudos que él) tenía un complejo de "Calígula" (pero el interpretado por Julián Legaspi) gritando en los tonos "¡Qué empiece la JUERGA!", cuando con esa cara, hasta la mismísima Madre Teresa tendría sus reparos en acercársele siquiera a saludarlo; y un sin fin de cojudeces, que hasta Dios se aburrió de prestarle atención.

Cuando salimos del colegio, todos teníamos, en vista del rumbo que Ñoñi estaba tomando en la vida, al menos la tranquilidad de saber que de todas maneras, a este paso, iba a terminar muerto en algún fumadero de por ahí, o por alguna sobredosis de cualquier cojudez. Pero como lo dije antes, el destino es un cabrón, y unos añitos después de haber terminado el colegio me llama un amigo de promoción:

-"Habla... oe no sabes... lo vi a Ñoñi en una camioneta de la puta madre, y con un par de gringas buenazas.."
-"¿Qué?"--dije sorprendido--"dime... ¿estás seguro que no está chambeando de fercho?..."
-"No hueón... te digo que es su camioneta, además las chiquillas lo adoraban al puta..."
-"Aaaala mieeerda...en qué chucha andará metido"

Tiempo despúes, todos comprendimos, cuando lo canearon en Tacna por querer pasar cocaína a Arica, y estuvo un año y pico enjaulado. Había estado chambeando de burro --cosa que, al menos, intelectualmente ya era desde el colegio-- y esta vez si lo pescaron con todo.

Hace no mucho, estaba en Miraflores con Elmo y Dragón, tomando unas chelitas y viendo un partido en un local cuando el atorrante se nos acercó; ya había salido de cana, estuvo en la onda de vender celulares, (como quien se reivindica con la sociedad) luego vendiendo unos polos de lo más aberrantes en Polvos Azules (negocio que hasta el día de hoy conserva) y parece que se casó con una tipa que, a mi criterio, debe sufrir de glaucoma terminal, o debe tener córneas de madera... y en fin... una ronda sin fin de floros, sugerencias, cojudeces, bromas estúpidas y demás huevadas de calibre parecido que estuve a treinta segundos de pararme y botarlo yo mismo de una patada en el culo ¡ o darle 10 lucas para ver si así se dejaba de joder!

Por eso, cuando me lo encontré en Polvos Azules, de solo verlo me erizé como una mata de agujas, ante la simple perspectiva de tener que escuchar alguna estupidez --que no aguanto, por cierto-- y verme en la engorrosa situación, más la pérdida de tiempo de tener que explicarle luego a la policía por qué tiene esos moretones tan grandes en la cara y las costillas rotas... así que a único que atiné fué a ignorarlo olímpicamente, como quien ignora al gato callejero, pasándome de largo mientras se disponía a saludarme.

Por supuesto que luego me sentí mal, pues tuve que extrangular mis carcajadas al verle las fachas, ¡además de tener que reprimirme de vacearle la Beretta en el hocico ahí mismo!