martes, marzo 28, 2006

"EL PERFECTO MARRÓN"

¿Cómo definir al "Perfecto Marrón"? Marrones hay en todos lados y se ven en todas partes, cuando uno sube a la combi, cuando uno camina por la calle, cuando uno paga sus impuestos (lo cual de por sí es marronísimo). Pero la mayoría de especímenes que caen en la tabulación de nuestro adjetivo calificativo preferido de este blog no son perfectos. Me explico: mucha gente tendrá poco de marrón, serán marrón a medias, tendrán mucho de marrón o serán marrónes hasta la médula y desde el saque (osea, desde que nacieron); pero lo que es el perfecto marrón, pocas veces se encuentra...

Hace poco, mi socio de negocios me narró la historia de un pata suyo, que vive en Trujillo. Un tipo de unos 30 años, hijo de mamá (y posiblemente con paternidad dudosa), sin trabajo y sin futuro (como la mayoría de marrones); bueno, este pata era una desgracia de ser humano, con suficientes méritos como para que alguien le ponga un balazo en la oreja y termine con su miseria. Un día se dió cuenta que si se moría su mamá, lo único que iba a heredar de su progenitora eran 20 uñas para rascarse las pulgas, así que decidió hacer algo por la vida para asegurar su futuro: Se convirtió en brichero virtual.

¿Y en qué consiste este fabuloso trabajo? En nada más ni nada menos que en gilear extranjeras por el chat. Y empezó un día metiendose a los chats de Polonia a buscar gringas (para los marrones, toda extranjera es gringa, así haya nacido en Bielorusia). Después de 45 intentos fallidos (en donde las gringas lo mandaban a la mierda en inglés y el se arrochaba en todos los idiomas) consiguió interesar a una chica de Polonia. La chica era una belleza (rubia, ojos azules, piel de melocoton, cuerpo de diosa, etc..), así que decidió que ahí la hacía y a mejorar la raza se ha dicho.

3 años chateo con la gringa, 3 años la enamoró, 3 años la sedujo y la gringa cayó. Ella se enamoró perdidamente de él y se juraron amor eterno entre cabinas y webcams. Personalmente, creo que las gringas les meten el cuento a los marrones de casarse con ellos y una vez que se van del país, los matan y los venden al primer museo jurando al curador que lo que le están vendiendo es el "Señor de Sipán", pero en fin...

La cuestión es que al cabo de 3 años, el pata la pidió en matrimonio (vía webcam, de lo más romántico) y la gringa aceptó. Ella le pidió que fuera a Polonia para conocer a su familia y casarse, pero el tipo estaba tan misio que solo atinaba a limpiarse el culo con césped, ya que no le alcanzaba ni para el PH.

Pidió prestado a medio mundo y se endeudó hasta el año 2027, y consiguió los 5000 dólares (americanos) que necesitaba para los pasajes y trámites diversos (su familia financió la mayor parte del dinero, como pudieron) y viajó felíz con rumbo al sueño de la "gringa propia".

Cuando llegó allá, la gringa lo recibió con los brazos abiertos (y dicen por ahí que con las piernas abiertas también) y le presentaron a los padres de la chica. Pero hubo un inconveniente: por motivos de papeleo no pudieron casarse en Polonia, y su visa sólo tenía vigencia para un mes. Al saber esto la familia del tipo, le encominaron (le ordenaron a gritos) que se quedara de ilegal y que no vuelva (y que mande plata, obviamente), pero el tipo se negó, ya que si se quedaba de ilegal iba a hacerle problemas a los familiares de la chica que actuaron como sponsors para su viaje (con intervención del cónsul y todo).

Así que pasado el mes (en el que fué el marrón más felíz del mundo) partió de Polonia con las maletas en la mano y la esperanza de regresar a los 3 meses para poder casarse con su gringuita.

Y al llegar a Perú se estrelló con la cruda realidad: Los acreedores fueron contra la familia y les sacaron hasta el último centavo, de manera tal que la familia tuvo que mudarse a una de las zonas más peligrosas de Trujillo (por lo barata) para poder subsistir y cambiaron de menú, comiendo todos los días el famosísimo "Arroz a la Cubana".

Ni bien llegó, la familia se lo comió vivo (no literalmente, aunque se morían de hambre) y lo que hicieron fué darle una puteada del carajo por estúpido. A la familia no le gustó para nada que su inversión (si, los marrones tratan a sus hijos como inversiones estúpidas) se fuera al tacho y que el nene se regresara a Perú; y sin un mango.

El los trato de tranquilizar diciéndoles que en 3 meses regresaba a Polonia para casarse con la chica, a lo que sus padres respondieron:

- "So pedazo de estúpido, ¿Cómo mierda vas a regresar a Polonia, si no hay plata ni para tomar una combi?"

- "Pero mamá, ella me va a pagar el pasaje..."

- "Si ella no te lo pagó la primera vez, ¿Cómo chucha crees que te lo va a pagar la segunda?"

Y efectivamente, la gringa le dijo que no tenía y que él tenía que pagarse también su segundo pasaje....

Tanto lo jodió su familia al tipo ("Eres un animal de mierda", "¿Para eso nos hiciste gastar 5000 dólares?", "Basura", etc..) que el tipo entró en depresión profunda y no quiso saber "nada con nadie". El pata inclusive se desapareció del chat y la gringa se preocupó (ya que no sabía nada de su autóctono amado y pensaba que le había ocurrido un accidente) y lo llamó a su casa. El tipo la mandó a la mierda y le increpó a la chica el porque le había hecho gastar su plata así y que se la devuelva (sí, el muy imbécil le pidió a la chica que le devuelva los 5000 dólares que él invirtió para ir a Polonia). Obviamente la chica lo mandó a la mierda y el pata se quedó misio y más cagado, ya que podía haber tratado de conseguir los otros 5000 dólares como sea y casarse con ella; pero quemó su último barco.

Tan mal trató a su gringa ese día por el teléfono que ella decidió olvidarse de él. A mi socio la chica le contó por messenger que inclusive le había encontrado un trabajo en una compañía en Polonia, con un sueldo asegurado de 4000 dólares mensuales; pero ya no importaba, porque ella se dió cuenta que el no la amaba y que sólo la estaba utilizando. También le confesó a mi socio que al parecer, ella estaba embarazada del tipo este, y que si lo estaba no iba a abortar, sino que iba a tener el bebé y lo iba a criar sola, sin que el se entere de si lo tuvo o no.

Y él se quedó sólo, sin su gringa, sin un puto cobre en el bolsillo, con deudas estratosféricas y con su familia (que lo insulta en cada oportunidad).

Este tipo señores, es el perfecto marrón...

lunes, marzo 27, 2006

SUPER COMPETENCIA MARRÓN

Hace unos días atrás, llegó a mis manos el video de "Vale Todo Peruano", en el cual realmente vale de todo, es decir, nisiquiera el "Ultimate Fighting Championship" o el conocidísmo "Pride" tienen tanta libertad de técnicas.

Claro, si consideramos técnica agarrar a patadas en el suelo al oponente --con "Chancabuques"-- arañar, jalar el pelo, meter cachetadones, agarrar a correazos, y que la concurrencia tenga carta blanca de meterse en la pelea y pegarle al peleador que no le cae bien, y en fin, un sin número de detalles que hacen de este video de lo más entretenido.

La primera parte es una especie de combate a chicote limpio, que supuestamente tiene cientos de años de tradición, lo cual, según considero, encierra la respuesta al enigma de por qué los choros, cuando se ven cercados y sin salida, se sacan la correa y empiezan a esgrimirla por los aires, al estilo Indiana Jones. Lo que se hereda no se hurta, por eso dicen.




La segunda parte es otra tradición, que se festeja en las fiestas navideñas, "con motivo del nacimiento del niño Jesús", y, para demostrar el amor, la unión y camaradería reinante en el pueblo, no encontraron nada mejor que agarrarse a patadas borrachos, y romperse el alma entre todos los mamanis.




Realmente es como para no perdérselo, sobretodo para los fanáticos de las peleas. Aquí es donde realmente nos podemos dar cuenta de la clase de bestias que tenemos en las provincias, que aparte de no saber pelear, no encontraron mejor pasatiempo que agarrarse a trompadas en navidad. Después se quejan de por qué se sienten marginados.

"LOS MEJORES VIDEO DE PELEAS, FULL GUERRA PERUANA. TOMA QUE TOMA..."

martes, febrero 28, 2006

"CÓMO TRATAR AL EX".

El otro día recordaba cómo solucioné el problema con el ex de mi entonces enamorada de un modo algo particular.

Una noche de sábado, nosotros salíamos de una discoteca. Fue entonces que parado en la puerta esaba el ex de Jen, mi actual ex (un poco enredado el asunto, pero bueno), quien dijo que quería hablar un rato con ella. Al verlo suplicante, le dije a mi ex que vaya y converse con él y arregle lo que tenga que arreglar, pero que no se demore, y la iba a esperar a prudente distancia.

Pasan un par de minutos y de pronto escucho:

- "¡Déjame!"
- "¡No!, ¡tu eres mi mujer!"
- "¡Déjame ir!" ...
luego, en cuestión de un instante, veo claramente cómo el sujeto la golpeó de tal forma que la llevó a caerse sentada. Acto seguido la veo tirada en el suelo mientras su ex intentaba arrastrarla (y no creo que precisamente a su cueva...o tal vez sí).

Mientras sucedían aquellos vergonzosos e infortunados sucesos, dignos de los más trágicos culebrones venezolanos, decidí intervenir en el acto para detener la escenita que se estaba poniendo color hormiga. Voy hacia el auto y extraigo el bokken que siempre llevo conmigo para casos de contingencia en los que la única solución es la violencia.

- "Seguro me has dejado por él" , escuché exclamar al tipo, medio borracho y llorando a moco tendido, tanto así que mis ganas de reventarle la mitra y meterle el bokken por el orto aminoraron un poco al pensar en lo patético de su estado (y que quizá me manche de sangre la ropa), mientras otro "No tengo nada que hablar contigo, ¡déjame!" se dejaba oír mientras me acercaba a toda prisa.

- "Ya oíste a la señorita, ¡déjala ir en este momento!"
- "Tu...tu..... ¡ella es mi mujer!" , alcanzó a balbucear y la jaloneaba, mientras yo me acercaba amenazante.
- "Bueno, tú lo has pedido" , dije tranquilamente mientras le reventaba el bokken en la panza.

¡¡¡PFFFFF!!! se escuchó mientras el tipo se retorcía de dolor mientras seguía sujetando a Jen. Terco nos había salido el concha. Fue que atiné a descargarle otro certero golpe, esta vez en el brazo, que hizo que la soltara.

- "¡Conchatumadre, tú has arruinado mi vida!" gritaba sollozante en el suelo ... mientras yo miraba a Jen y le preguntaba si estaba bien, el tipo se quiso hacer el listo y sujetó el bokken con las dos manos, pretendiendo quitármelo.
- "¡Suelta eso, baboso!" le grité mientras el tipo intentó en vano golpearme en la cara, pero sus golpes fueron tan misios que en realidad ya no quería pegarle más... pero la situación obligó a que siga recibiendo su lección, fue entonces que atiné a meterle una patada en la 'genitalia' con una de mis botas.
- "¡Agghh!" , y el tipo cayó desplomado en el suelo retorciéndose.
- "Vámonos de acá, súbete al carro" , le dije a Jen mientras le abría la puerta. Y me aprestaba a subir cuando el tipo se levanta otra vez pero en esta ocasión, gente de un grupo que estaba chupando chelas al lado de su 4x4 lo agarraron mientras el tipo gritaba incoherencias. Mientras esto último, nos largamos de ahí.

Y bueno, esa fue la última vez que el tipo se nos apareció. Esa noche me convertí en héroe, garché, y encima me bajé a un marrón en el proceso.


Bokken.

-
Herr Hauptmann.

viernes, febrero 17, 2006

"LO QUE PASA POR NO QUERER ESCRIBIR"

De chibolo, yo tenía corona…

Debo explicarme al momento: yo estaba en el mismo colegio que Lizard y Dragon y la diferencia que había entre los mencionados y yo era que mi madre era (y sigue siendo) prácticamente la fundadora de mi colegio; lo cual me permitía hacer barrabasada y media y salir libre de toda mancha (algo así como salir directamente de la cárcel, pasar por “GO” y cobrar 200).

Y por ser quien era, tenía un montón de beneficios extras, entre los cuales estaba el no llevar cuaderno alguno de ningún curso. Y no los llevaba porque me exoneraron de ello o algo por el estilo, sino porque ME DOLÍA ESCRIBIR.

Al parecer, en primaria no aprendí muy bien a coger el lápiz (actualmente los cojo con 4 dedos) lo cual devino en un dolor de la gran siete cada vez que quiero escribir (a mano) más de 4 líneas (en papel A4 de 90 gramos). Gracias a Dios, ahora existen las computadoras y por fin me libré de del suplicio chino de escribir cualquier cojudez que tenga que hacer (o me manden hacerlo). Hasta el día de hoy sigo buscando al inventor del teclado para hacerle el amor, en forma de gratitud.



Yo en el colegio (o “cole”, como lo llaman las estúpidas que tienen añoranzas con los centros educativos de la niñez) sacaba muy buenas notas (de 18 para arriba en exámenes, prácticas y demás) pero en cuaderno me jalaban, haciendo que mi promedio baje al rango de 12 a 14. Ninguna profesora me exigió alguna vez cuaderno ya que sabían que yo aprendía muy bien los cursos (aparte de la influencia que ejercía la amistad de mi madre con las mencionadas), pero hubo una profesora que trató de ponerme en vereda: le decíamos “la Tota”…

La Tota es una señora, acercándose al grado de mamacha, que gozaba con un gusto alucinante para vestir: camisa morada con falda fucsia y zapatos verde palta, sazonando todo esto con unas buenas medias color marrón (color al que todos en este blog le tenemos aversión). Cada vez que me preguntaba por mi cuaderno, se ponía histérica al ver que no existía ninguno Bueno, la cuestión es que la Tota (que enseñaba el curso de física), al empezar cuarto de secundaria, me hizo una promesa que no olvidé en los 2 años que me restaban de colegio:

- “Elmo, te prometo que tu no te vas a graduar”

Y dicho lo anterior, empezó su labor de minado hacia mis notas. El primer bimestre saqué 07, el segundo saqué 09 y el tercero saqué 08. Cada vez que ella me veía, se reía maquinando quién sabe cuantas maldades necesarias para jalarme de año y hacerme pasar a vacacional. En los exámenes que ella me endilgaba, sacaba 18 a 20, pero sospecho que ella bajaba mis notas en el registro para poderme jalar. Estábamos ya en cuarto bimestre y necesitaba como mínimo un 20 para aprobar cuarto de secundaria, pero yo estaba tranquilo ya que tenía un as bajo la manga: La Feria de Ciencias tenía como premio un 20 bimestral al mejor trabajo de cada año. Resumiendo: ¿Adivinen quién lo ganó? ¡YO! Y encima, el trabajo era grupal, así que lo hice yo sólo y a cada uno de mi grupo (fuimos 6 en total) les cobré la módica suma de 50 nuevos soles (del año 1992) que en ese tiempo eran como 100 cada uno y salí beneficiado por ambos lados.

La Tota echaba chispas, su plan se frustró en ese año y esta vez era yo el que me reía al verla pasar, pero ella decidió sacar la artillería pesada: al año siguiente, cambió todas las reglas del juego. Ella, al ser jefa del área de ciencias, modificó los reglamentos para que el premio fuera de un 20 en nota mensual. Literalmente, me cagó.

Y al comenzar mi último año de secundaria, sentenció:

- “Elmo, tal vez habrás pasado cuarto, pero te jalaré en quinto y no te vas a graduar”

- “¿Sí? Bueno pues, ¡INTÉNTELO! Yo le aseguro que me voy a graduar”

Y empezó la misma jarana del año pasado: el primer bimestre tuve 06 y el segundo 07. Ya no tenía la feria de ciencias para salvarme el cuello, así que opté por una táctica más agresiva. Empezando el tercer bimestre, en una de sus tantas clases, la Tota me pidió mi cuaderno una vez más (como diciendo “¿ya ves lo que te pasa por no tener cuaderno?”) y yo le respondí una vez más que no tenía (soy camanejo, y no cejo). Bueno pues, la doña empezó a gritar con todo (para variar) delante de todo el salón y en ese momento decidí llevar a cabo mi plan de acción. Me paré de mi asiento como un huracán y delante de todo el salón le grité:

- “Ya estoy harto de usted. Me tiene hasta la coronilla. ¿Quiere gritar? Entonces me va a gritar, ¡¡pero delante de la directora!!”

Y salí del salón (metiendo un portazo de salida) con rumbo a las oficinas de la directora del colegio. Obviamente, la Tota me siguió a 2 metros de distancia (se retrasó porque mi actitud la dejó perpleja). Ni bien llegué a la oficina de la directora (la corona me permitía ingresar a cualquier área del colegio sin cita), le dije:

- “Sor Fanny (monja canonesa): Buenos días. Acabo de tener un serio problema con la profesora de física y en estos momentos ella vendrá a explicarle su punto de vista sobre el mismo.”

La directora se quedó perpleja, ya que no se esperaba una visita mía a esa hora del día y menos que le presentara un problema de un solo bocado. Y antes que la directora dijera “esta boca es mía” entro la Tota como una tromba (o trombón, depende de cómo se le mire) y empezó a vociferar como demente:

- “Sor Fanny: este niño me ha faltado el respeto, ¿como es posible que me azote la puerta del salón y que ni me haga caso? ¡Y encima es un pésimo alumno! ¡Exijo que se le suspenda del colegio de inmediato!”

- “Elmo, ¿qué ha pasado entre la maestra y tú?”

- “Sor Fanny: Si he salido de la forma en que lo hice del salón es porque ya me cansé de las artimañas que esta profesora ha usado contra mí. Desde el año pasado, esta profesora me ha prometido jalarme de su curso y no graduarme. El año pasado me salvé por la feria de ciencias, pero esto año ella cambió las reglas a propósito y ahora no me puedo escapar de las notas que me está poniendo. Su actitud es de las peores que he visto, y ella no merece el título de maestra, ella sólo es una profesora…”

- “Elmo, yo no te estoy desaprobando, tus notas te desaprueban: no estudias ni tienes cuaderno. ¿Y me acusas de desaprobarte por las puras? Encima eres un mocoso malcriado”

Y fue el momento preciso para meterle el balazo que estaba deseando desde principio de año.

- “Sor Fanny: Ella dice que mis notas son pésimas, y tiene toda la razón; pero mis notas son pésimas en lo que a presentación de cuaderno se refiere. Mis notas de exámenes son de 18 a 20, pero la profesora nos muestra los exámenes y se los queda. Pues bien, yo tengo copia de cada examen que he dado desde que empecé el curso de esta profesora y las tengo en mi mochila que está en mi salón. Ahorita mismo traigo todos los exámenes y verá que mis notas en el registro NO CUADRAN con las notas de mis exámenes. Y si yo estoy equivocado, entonces no me suspenda sino BÓTEME DEL COLEGIO”

La Tota se puso del color de la caca, ella no sabía que yo tenía acceso a la sala de profesores y que sabía que ella me bajaba las notas de 19 a 13; y tampoco sabía que yo tenía copia de todos los exámenes (cosa que en realidad no tenía, pero me la estaba jugando como en el póquer; además a mi nadie mi iba a botar del colegio debido a la corona).

La directora vió la cara que puso la Tota y se dio cuenta de todo. Lo único que me dijo fue:

- “Elmo, regresa a tu salón. Yo conversaré en este momento con la profesora”

Y regresé al salón riéndome.

No se que habrá pasado en la oficina de la directora, pero cuando volvió la Tota al salón no me miró para nada. Y desde ese día nunca más me dijo nada.

Aprobé el curso de física con un 14 y me gradué. Y el día de la graduación, después de terminada la ceremonia; los profesores y los alumnos conversaban y se abrazaban alegremente (algunos con lágrimas en los ojos, supongo que de alegría al pensar en no volver a soportar a tanto estúpido que uno conoce en la época colegial). Y alguien se acercó por detrás de la Tota y le tapó los ojos; ella se volteó diciendo:

- “Seguro que es mi alumna preferida, Silvia…”

Cuando volteó, se quedó muda y lívida al comprobar que no era Silvia sino yo. Y lo último que escucho de mí fue:

- “Te dije que me iba a graduar, y me gradué VIEJA CONCHATUMADRE”

Y me fuí para no volver. Lo malo es que nunca me corregí la postura para agarrar el lápiz y hasta ahora me duele cada vez que escribo...

Por eso llevo mi teclado a todas partes.

jueves, febrero 16, 2006

"FIESTA DE CUMPLEAÑOS"

Como habrán podido apreciar, tenemos un nuevo integrante en El Rincón del Lagarto: Mi amigo de la infancia, TopGun, y nos conocemos desde que tenemos tres años de edad.

Creo que la principal característica de ambos, es que juntos eramos dinamita; es decir, prácticamente tenemos el mismo carácter en materia de joder a los demás, los dos éramos campeones en sacarle canas verdes a nuestras respectivas madres, joder a nuestras hermanas, y hacerle la existencia a cuadritos a las empleadas, todo esto cada quien por su lado, así que, cuando nos juntábamos, ya que nuestras madres son como hermanas, era algo así como meter setecientos gramos de Uranio-238 en un licuadora, y nuestras pobres madres nos tenían que tratar como un frasco lleno de nitroglicerina.

Recuerdo que en un cumpleaños de Carelí (la hermana de TopGun), --de esos donde todos están en la sala, con la musiquita de los 80's y los bocaditos en la mesa-- solo habían un par de antisociales jugando MaxPlay en el cuarto, y eramos nosotros, jugando --en esa época-- Super Mario Bros. 1.

Antes de continuar, debo decir que aquel incidente jamás hubiera sucedido si no nos hubieran jodido la pita con el disco rayado de siempre : "¡Oigan! ¡Vengan para acá de una vez, que la fiesta no es en el cuarto sino en la sala! ¡Par de malcriados!"

Nosotros somos bastante tranquilos hasta que nos empiezan a meter la púa --sobre todo con algo que no queremos hacer-- y es ahí precisamente donde empiezan los problemas. Mi tía Liz, había tenido la maravillosa idea de amenizarnos la fiesta con una banda en vivo de rock, integrada en su totalidad por amiguitos del barrio de TopGun, pero a nosotros simplemente nos importaban un carajo todos los presentes. Fué así que llegaron Martín, Juan y Claudio. Tres pelotudos dispuestos a tocar las guitarritas para el delirio de las niñas. (entre ellas nuestras hermanitas menores)

TopGun y yo, ya habíamos decidido --unilateralmente, por supuesto-- que el concierto debía cancelarse, ya que no teníamos las mínimas ganas de escuchar huevadas, pero el tiempo insobornable corría contra nosotros, pues los muchachos ya estaban desempacando las guitarras para inciar el concierto.

En ese mismo instante, ví la luz al final del túnel, y decidí cargar con los cables eléctricos y plugs de las guitarras, y las trasegamos al cuarto de TopGun. --"Ya huevón, las tiramos por la ventana al contenedor de basura y de esto no se entera ni Dios"-- Pero no habíamos contado con que nosotros SIEMPRE vamos a ser los culpables, así que no era necesario que nos restregaran las pruebas en la cara, pues, obviamente, en la reunión no había otros hijos de puta más que nosotros dos, así que la culpa nos cayó directamente y sin trámites ni investigaciones.

Volvimos a la sala y el panorama era desolador e hilarante a la vez. Los dueños de las guitarras --con cara de circunstancias-- buscaban sus cables sin éxito, mientras que nosotros dos procedimos a acercarnos a la mesa de bocaditos a servirnos mazamorra, con la misma hipocresía de la araña, que, si está tejiendo, no es precisamente para confeccionarse una chompita.

Mi tía Liz nos miraba con una expresión asesina, pues, ya nos conocía y sabía perfectamente la clase de joyitas que eramos, además de ser los únicos seres que se reían a carcajadas ahogadas, con los vasitos de mazamorra en las manos. Se nos acercó, con la voz cargada de balas, y nos pidió que devolviéramos "inmediatamente" los cables, mientras nos prometía una fantástica paliza a escobazo limpio si no lo hacíamos. Naturalmente eso era imposible, porque los cables ya no los teníamos, así que se armó un quilombo de la gran siete, porque los dueños de las guitarras nos querían matar.

Al final nos mandamos mudar, --como era lógico, porque todo nos importaba un pito-- afuera del departamento a conversar con otros chicos del edificio, mientras mi tía Liz le daba su pedazo de torta a Martín para que no llore, mientras Claudio, tratándo de desconectar su guitarra, metió la mano al enchufe vulcanizándose las nalgas de un solo viaje.

Al final, continuamos con nuestra partida de MaxPlay, pero, ¿ Hacernos llegar tan lejos por un poco de paz y tranquilidad? ¡No hay derecho, digo yo!


lunes, febrero 13, 2006

"GUERRAS MARRÓNICAS RELOADED"

El fin de semana me encontraba plácidamente tirado como una araña peluda en mi cama, viendo películas, cuando me pasaron la voz de un tal "ocraM", que haciendo gala de una increíble mentalidad de vieja chismosa, había escrito un artículo sobre El Rincón del Lagarto.

Tengo que reconocer que tras haber leído su blog, tiene una que otra noticia interesante por ahí, aunque un poco carente de originalidad por cierto. Pero en fin, cada quien hace de su espacio lo que le da la gana.

El problema es que llegó tarde a la repartición de tickets, porque este bendito tema del "Racismo-Nazismo-Marrones" ya fué anteriormente tocado y criticado por otros borreguitos más, --que son los mismos retardaditos de siempre-- con la única salvedad de que ahora "ocraM", tuvo la peregrina idea de consultar tinterillos, instar a los lectores a reportar mi blog como "contenido potencialmente cuestionable" y, llegando al último estertor de la ignorancia, amenazar sutilmente con "aplicar el articulo 323 del código penal" o a los autores del blog, o a los directorios de blog peruanos. Al leer tanta estupidez junta, mis ojos no pudieron mas que llenarse de lágrimas (de risa, naturalmente)

Personalmente nunca he podido comprender como es que hay gente que se dedica a chismosear como vieja criticona de callejón. Yo supongo que este tipo de complejos viene desde la infancia, cuando se dan cuenta que siempre es más fácil acusar con notitas a los profesores, que ponerse los pantalones como varoncito que es, y tomar al toro por las astas y no dejarse lornear. Luego va llegando la pubertad (y al mismo tiempo es cada vez más pegado a la mamá) y van comprendiendo que tienen una afinidad por escribir, (y por ponerse ropa interior femenina, pero de esto no se entera ni María Santísima) y a la vez también les encanta el chisme y la alcahuetería, convirtiéndose en esos seres tan repugnantes que son los acusetes. Lo demás es historia: van a la universidad, estudian periodismo, donde algunos terminan de desarrollar lo que se conoce como "Síndrome de Urraca Correveidile", buscan un trabajito que les sirva de catapulta para este tipo de estupideces, y voilá... como resultante tenemos a uno de estos tipos.

No entiendo, si tantas ganas tenía de tratar el tema desde hace mucho tiempo, lo debió hacer, y no caer en la mediocridad de tocarlo cuando el asunto está más recalentado que calcetín de cartero, y tampoco caer tan cándidamente en las garras de la ignorancia, --siguiendo el fantástico consejo del "abogado-que-no-sabe-lo-que-dice"-- y no informarse antes (cosa que es el "101" de su profesión) de decir que "los directorios de blog nos promocionan"(?), dejando en claro, de esta manera, que, si hay alguien quien se deba llevar el premio mayor a la Idiotez Químicamente Pura, es él y no está dispuesto a dar tregüa por nada ni por nadie.

De todas maneras, "ocraM", te dejo un par de recomendaciones:

1.- Puedes marcar el flag cuando quieras, pero naturalmente, primero tienes que encontrar la barra de navegación en mi blog.

2.- Al asearte, procura no insistir en meterte el hisopo en la oreja cuando sientas que ya no puede entrar más, pues estos son los resultados.

A pesar de todo me pareces un tipo divertido y me has caido simpático, así que para ayudarte un poquito, te voy a linkear por aquí, pero tienes que prometerme que te vas a portar bien. :)

viernes, enero 27, 2006

¡La guerrita de chibolos!

Lo digo nuevamente, y no me canso de repetirlo: Lizard, Dragon y yo eramos unos hijos-de-puta-alucinantes de chibolos...

Corría el año de 1989 y estabamos en primero de secundaria. Y teniamos un pasatiempo en particular: el baseball de caracoles. Les explico el jueguito: Lizard era el pitcher, Dragon el catcher y yo bateaba; y se preguntarán que es lo que bateaba. Bueno pues, caracoles...

Obviamente, cuando hacia yo un "hit", todos corrían para no ser alcanzandos por varios proyectiles de caracol hecho leña (todos excepto yo, ya que de por si, al momento de conectar al bendito caracol, el pobre estallaba en mil pedazos, generalmente encima de mi camisa blanquita, cosa que no le hacia gracia a mi madre al finalizar el dia).

Bueno, ese día nos encontrabamos en el patio de recreo jugando nuestro bendito deporte (mens sana in corpore sano), y no nos fijamos que habían 3 tipos cerca (los nombrare como "El Gordo", "El Flaco" y "El Idiota"); y cuando estabamos de lo mas insimismados en nuestro juego (estabamos en la cuarta entrada y yo estaba con 2 strikes) conecte un hit de aquellos que hacen a uno correr entusiasmado (de asco por los pedazos voladores del caracol) cuando uno de los pedazos (o 2, supongo yo) le dieron en la cara al Gordo, y se armó la gorda (válgame la redundancia).

Me falto decir que estos 3 tipos eran del grado superior (y como se recuerda, en el colegio a los mayores todos les tenian respeto, excepto nosotros). Bueno pues, nos increparon al respecto y nosotros contestamos como debiamos contestarles en ese momento: Los mandamos a la mierda a los 3.

Los 3 nos trataron de hacer la bronca, mas a Lizard (siempre él) se le ocurrió una mejor idea:

- "Los retamos a una guerrita en el parque del colegio, mañana sábado"

Les recuerdo que era el recreo, y armar una bronca en ese momento entre 6 personas era peligrosísimo, ya que te podían suspender de clases, con la consiguiente paliza hecha efectiva por la vía paterna. En cambio, el sábado había actuación y podíamos resolver nuestras diferencias en el parque afuera de nuestro colegio sin que nadie estuviera de espectador a título gratuito

- "Perfecto, mañana en el parque les sacaremos la mierda"

- "¿Vale llevar armas?" (ese fué Lizard again)

- "Lleva tus juguetes de mierda si quieres, igual no evitarás la golpiza" (ese fue "El Idiota")

Y terminó el recreo, con la guerrita pactada al día siguiente. Pero supongo que en este momento se preguntarán cual era el concepto de guerrita. Bueno pues, supongo que los 3 tipos del grado superior también se lo preguntaban, ya que lo que hicimos fue una masacre.

Al día siguiente (a las 10:00am y no al alba, cuando suelen romper las batallas) nos presentamos en el parque. Ellos ya estaban ahí, esperandonos como perros de presa para atraparnos y molernos a golpes, pero de pronto, todo se convirtió en una pesadilla (para ellos).

De repente, el flaco cayó al suelo, impactado por un cartucho de papel que le cayó en el ojo izquierdo hábilmente lanzado por Lizard con su cerbatana, mientras el idiota se agarraba la pierna por el piedrazo preciso enviado vía la honda de Dragon. Y se armó la jugada.

Los 3 corríamos en círculos haciendo que los otros 3 nos persigan uno contra uno, de forma que se dispersaron por todo el parque. Craso error. Yo había traído en mi canguro una buena dotación de tintas chinas (si, leyeron bien, tintas chinas) que databan del los años 60 y que le pertenecieron alguna vez a mi abuelito (Dios lo tenga en su gloria, por guardar esas tintas).





Yo me fuí corriendo por mi izquierda hacia la calle que circunda el parque, cuando ví al gordo que se encontraba a 10 metros de mí y acortando la distancia (Nota: llevaba puesto el gordo un traje blanco de cuerpo entero, recién comprado en Arequipa y que lo hacía asemejarse a un foco de automovil gigantesco). Y agarre la primera tinta china y se la aventé. La tinta cayó al suelo y empezó a rebotar en el suelo con tal suerte que reventó exactamente a los pies del gordo, desparramando tinta y miserias en la pierna izquierda del susodicho y dejándosela como caldo de chicha morada.

Decidí que mi suerte no se volvería a repetir y comencé a aventar las subsiguientes tintas destapadas. El gordo lo único que vío fué un reguero volador acercarse a él , bendiciéndolo con una linea morada que atravesó en diagonal su buzito blanquito. Cuando voltee a ver a mis compañeros de batalla, Lizard estaba corriendo doblado en 2 de la risa y Dragon se había parado en seco para soltar una serie de carcajadas alucinantes. Los otros 2 tipos (el idiota y el flaco) estaban tirados en el suelo, adoloridos por los impactos de piedras y cartuchos de papel que les cayeron.

La batalla duró 10 minutos, ¡¡¡PERO QUE 10 MINUTOS DIOS MIO!!! Salimos riéndonos del parque (los tipos se quedaron tirados ahí, desmoralizados) y volvimos al colegio, justamente cuando la actuación estaba a punto de terminar (fue corta). Mi madre me empezó a preguntar por las manchas de tinta:

- "Lo que pasa mamá es que le estaba mostrando las tintas chinas de mi abuelo a Lizard y me manche un poco las manos"

- "Ya ya Elmo, ¿Qué travesura habrás hecho hoy?"

Estabamos saliendo del colegio mi mámá y yo, cuando vimos pararse ante nosotros un cerdo morado. Era el gordo, me estaba buscando con su mama para acusarme y pegarme.

La madre del gordo le dió las quejas a mi madre y mi madre me miraba con una cara que anticipaba una dulce reprimenda de su parte (con escobazos y todo). Al final, quedaron en mandarnos el buzito (ya no blanquito, sino moradito) para que lo lavaramos.

Al lunes siguiente llegó el buzo a mi casa y lo puse a remojar en lejía (bastante, para que saliera la tinta china) y me olvidé del asunto. Bueno, para acortar, después de un mes de estarse remojando, el buzo se deshizo en la lejía y se convirtió en una masacota de algodón arequipeño y morado.

- "Señora, ¿Sabe usted si ya salió la mancha de mi buzo?"

- "Hijo, hace una semana entraron a robar a mi casa y los ladrones se llevaron tu buzo"

Lo que es yo, le estaré eternamente agradecido a mi abuelo. Esas tintas fueron lo máximo y se conviertieron en un recuerdo hermoso de mi infancia. Y no hay que olvidarnos del baseball de caracoles, mi deporte favorito en mis años mozos y que me dió la oportunidad de cagar a 3 cojudos, en un parque una mañana de sábado.

- "Señor, ¿Sabía usted que ahora hay un negocio de caracoles que da buenos rendimientos?"

- "Hijo, yo ese negocio de caracoles me lo conosco desde hace años..."



jueves, enero 26, 2006

"CUANDO CAGAS, LO HACES SENTADO"

Tengo la satisfacción de haber cagado a un marrón desde la comodidad de mi escritorio.

Y fue que la semana pasada por la mañana un sujeto chocó a mi hermano por atrás y al tipo no se le ocurrió mejor idea que hacerse el sueco darse a la fuga impunemente mientras mi hermano bajaba de su auto para encararle. Afortunadamente, un ciudadano ejemplar le tomó la placa y mi hermano se fue a sentar la denuncia en la comisaría por choque y fuga. Tuvo que psar por la confección del atestado, el dosaje etílico y toda la parafernalia policial aquella.

Mi hermano me llama a casa contando el incidente cuando me aprestaba a salir al trabajo. Yo no me quedé tranquilo, pues algo tenía que hacerse, mi hermano no podía perjudicarse por un cochino marrón... así que decidí tomar cartas en el asunto y cagarlo personalmente. Lo primero que hice ni bien llegué a la comodidad de mi oficina, fue entrar al website del SAT (Servicio de Administración Tributaria de la ciudad) y ver en el sistema si tenía papeletas o impuesto vehicular para dar con el infractor. Ingresé la placa del auto y estaba a nombre de una desaparecida entidad del estado. Miércoles, se puso brava la cosa, "¡no te me vás a escapar, basura!", pensé. Fue entonces que decidí probar suerte con la web de la Oficina Registral de Patrimonio Vehicular (también conocida como la SUNARP) y, pagando una módica suma podría tener acceso a obtener los datos de la tarjeta de propiedad del auto.


¡Oh maravilla! , los datos del auto coincidían y descubrí que el auto en cuestión estaba a nombre de nada menos que el Ministerio de Economía.


- "Entidad del estado....hmm, está bravo, pero no imposible". Mi sed de venganza era tan grande que ese detalle no me importó un comino, pues precisamente ese día había amanecido con ganas de hacer justicia y cagar marrones. Fue entonces que aprovechando mi hora de almuerzo me fui al Ministerio a averiguar más. Llego a la recepción.

- "Buenas tardes señorita, ¿quién está encargado de los vehículos del ministerio?"
- "¿De qué se trata?"
- "Soy el señor Hauptmann y vengo en representación de mi cliente, el señor KBKiller. Un auto del ministerio ha estado involucrado en un accidente de tránsito y el conductor se dió a la fuga" (serísimo, yo).
- "Un momentito por favor, sus documentos" (pasaron algunos segundos...)
- "¿Hola? , ha venido un señor que dice que un auto del ministerio...bla, bla, bla..."
- "Es el señor XX", le estoy transfiriendo a aquel anexo para que conversen".

Fue entonces que conversé con el jefe del área de logística quien me confirmó que quien chocó a mi hermano era un chofer de allí (tal como había sospechado antes) y éste no le había informado nada del asunto (¡qué novedad!). Me quiso engatuzar con el cuento de la hora del accidente.

- "Espere un momento que llamo a mi cliente" . Llamé a mi hermano y confirmé la hora.
- "Mi cliente me informa que fue a las 8:20AM".
- "Qué raro, el señor es un hombre tranquilo (...) , pero no hay problema que el auto está asegurado".
- "Claro, y tenga presente que existe ya una denuncia policial de por medio y que se emitirá la orden de captura respectiva por concepto de choque y fuga". Sentencié, cual juez.

Fue entonces que le di mi teléfono para que me llame. No pasó ni media hora y me llamó el individuo infractor, quedando reunirnos a las 5:00PM, él, mi hermano y yo.

Inmediatamente llamé al taller donde se va a reparar el choque. Le dije al dueño que infle un poco el precio para que el tipo pague por chistoso. Finalmente todo quedó listo...

A las 5:00PM nos lo encontramos cerca a mi trabajo. Al preguntarle el por qué de su marrón actitud sólo atinó a decir la misma marronada de siempre:

- "Es que yo pensé que USTED IBA A SER CONSCIENTE". (¡Consciente las huevas hijodeputa!).
- "Caballero vas a tener que pagar la reparación, estás en falta total, te fugas y encima... ¿que, acaso pensaste que te me ibas a escapar?". ¿El tipo?, contaba cabizbajo las losetas del suelo. Mutis.

El Choque.

Acompañe a mi hermano al auto, recién lo vi. Ouch, le dieron en el guardafango posterior. Les di la dirección del taller y se fue allá con el tipo, donde acordaron el precio.

Al día siguiente por la mañana, se encontraron a las 8:00AM y ya le pagó el importe de la reparación. El problema lo tiene el marrón ahora, puesto que cuando fueron a la comisaría a quitar la denuncia, pidieron que el papel del arreglo esté notariado. Fueron a la notaría y se dieron cuenta que su DNI estaba vencido y le pidieron que lo renueve (esto implica más gasto + colas en el eficientísimo Banco de la Nación). Y para colmo, los tombos le pusieron una papeleta de tránsito, que le signifoca MÁS gasto, por hacerse el chistoso.

BUSTED!

LA INFORMACIÓN ES PODER ... y sirve también para cagar marrones.

viernes, enero 20, 2006

¡LUZ VERDE!

Hace muchos años, cuando yo solo tenía no sé cuántos, me resentí injustamente con mi amigo Elmo Eléctrico.

Y aunque no lo crean, esta revelación me vino hace solamente unos días, cuando, mientras manejaba, tuve que recordar a la fuerza las épocas escolares, reviviendo el incidente como una película, donde pude darme cuenta donde estuvo mi error para con mi amigo.

Elmo y yo nos encontrábamos en la calle, a la hora de salida del colegio, aún en primaria, dando vueltas por el vecindario, como quien disfruta del calorcito de las dos de la tarde, cuando en eso vimos algo que nos llamó poderosamente la atención: Un timbre.

Pero es que no era un timbre cualquiera, sino un intercomunicador, con una luz verde y unas rejillas por donde salía el sonido. Como nunca había visto uno de ésos hasta ese momento, mi curiosidad decidió tomar la palabra y, recogiendo una piedra, empecé a chancar la lucecita verde, como hacen los chimpancés para abrir los cocos.

Ahora claro, la pregunta es obvia: ¿Por qué carajos tenía que golpear el intercomunicador con una piedra?. La respuesta es: "No lo sé".

Tal vez aquel foquito me hipnotizó a tal punto que empecé a actuar como un autómata sin control, o simplemente se despertó el diablito que todos los niños tienen dentro, --y si es así, apenas me encuentre a mi Ángel de la Guarda le voy a romper el alma por no haberme protegido-- pero el hecho concreto es que agarré una piedra y comencé a golpear el intercomunicador como un poseso.

Luego de unos minutos volteo para ver a Elmo y éste se me acerca, con una piedra de catorce toneladas en los brazos, mientras me decía: "Hay que probar con una piedra más grande". Fué así que con la misma indiferencia con que se saca al gato del cuarto de la abuelita, me hice a un lado y Elmo procedió a desinstalar el intercomunicador a piedrazo limpio, pero la lucecita verde aún me tenía en trance y no dejaba de contemplarla absorto; cuando el sonido de la piedra contra el suelo me regresó a la realidad con la velocidad del estornudo; subí la mirada y Elmo se había evaporado de la escena y yo sentí que me tomaban por el cogote: era el dueño de la casa, y lo primero que me dijo fué "Te cagaste chibolo de mierda".

Bueno, el tipo no decidió capturarme sino que hizo algo más inteligente: me confiscó mi "Diario de Tareas y Comunicaciones" --que, como muchos sabrán, si han ido al colegio claro, es un cuadernito que diaramente deben firmar los padres-- y me devolvió a la calle como un perro. Todo este eventó demoró, más o menos, diecisiete siglos para mí, más aún cuando sabía que iba a quedar como una bacinica llena con mis padres --cosa que pasó, pues pagaron la reparación y me sonaron a correazos-- y me sentía decepcionado de mi amigo, que no me avisó a tiempo para poder escapar.

Pero me equivoqué.

Hace pocos días pasé por la misma casa, cuando regresaba de una comida donde celebrábamos el divorcio de no sé quién, y ahí estaba el timbre, con la misma lucecita verde que me hipnotizó en aquella época, sacándome nuevamente de la realidad, y casi me estrello contra un poste de luz. Fué ahí que me dí cuenta que la culpa de todo la había tenido esa maldita lucecita verde, así que saqué la pistola debajo del asiento y reventé el intercomunicador a tiros, mientras la gente corría despavorida. Al segundo salió el dueño de la casa...¡sí!... el mismo hombre de aquellos años, mucho más envejecido, que me miraba atónito, con un periódico en la mano.

Lo único que atiné a hacer fué "confiscarle" el periódico, y mandarme mudar sin más explicaciones, cerrando así por fin el círculo de aquella afrenta perdida en ese entonces.

-"¡Oiga señor!...¿Por qué detiene el tráfico de esa manera, no vé que está en verde?... ¡Estaciónese a la derecha!..."

-"Conchassssumaaaaare...."


jueves, diciembre 22, 2005

"MILAGRO DE NAVIDAD"

Una de las navidades más divertidas que pasé, fué cuando vivía en San Luis, y mi vecino inmediato era el popular "Nano" o "Peter Segundo Monzón", que era el hijo del guardían de la construcción. Lo curioso de Nano es que era gringo.

Sí, gringo.

Bueno, gringo en el sentido que tenía el pelo semi-rubio y ojos pardos. El problema es que el pelo era de un color, más bien, como rayitos color "cucaracha de grifo" con pelo negro y los ojos eran exactamente los mismos que tenía mi perro. Años más tarde, Nano sería la sensación de las discotecas del Cono Norte, y, aunque hace muchos años que no lo veo, calculo que debe ser todo un "as" en bailar perreo, cantar reggaetón y ser el galán de las aceitunas. --Porque solo las encuentras en Los Olivos--

Pero volvamos a la Navidad.

Yo tendría algo de once años, y para ese entonces, las guerras de cohetecillos eran una de mis especialidades, así como reventármelos en la mano sin sufrir daño alguno, hacer "canchita" con los Rascapiés, lanzar Calaveras encendidas con una precisión de cirujano y usar los silbadores como misiles intercontinentales.

Ese veinticuatro de Diciembre, mi viejo había ido al centro y me trajo aproximadamente diecisiete toneladas de cohetes, es decir, tenía artillería como para enfrentar al barrio entero, sobre todo con las dos bombas nucleares nuevas, --cortesía de mi viejo-- llamadas "Ratablancas".

La batalla comenzó como a las 9:00pm, y yo, confiado en mi superioridad de armamento, decidí jugar al "gato y al ratón" con Nano, desperdiciando pertrechos de manera irresponsable, y logrando de esta manera que Nano --desde el balcón de su casa-- me acierte en la cabeza un cohetecillo que me rajó el tímpano como tambor de precisión y poner los pelos de punta a mi madre, que se encontraba en la casa, ya que el tiro entró por la ventana de mi cuarto y la acústica ayudó a que el sonido se duplicara en intensidad.

-"¿¡Oye Carajo, qué mierda pasa ahí!?" dijo mi viejo, con tal entusiasmo que parecía que el mismísimo Zeus se había molestado -"¡Trae para acá estas huevadas!" decía mientras yo veía con horror como se llevaba mi bolsa con todo mi arsenal, dejándome únicamente con una bolsita donde se encontraban las dos Ratablancas.

En ese momento mi cólera no conoció límites, y tomando de la bolsa una de aquellas bestias pirotécnicas, en menos de dos segundos me encontraba en la calle, con la resolución de terminar el enfrentamiento haciendo uso de mi máximo poderío militar. Así fué que encendí la Ratablanca y la lancé con todas mis fuerzas, desde la calle, mientras Nano huía despavorido --perseguido por una estela de luz chispeante-- al interior de su casa.

Lo siguiente que se escuchó fué una explosión cataclísmica, que dejó un panorama apocalíptico y desolador en el cuarto de Nano, que felizmente no llegó mayores, pues sólo se le incendió la cama, y le abrió un hueco en la puerta --por donde cabía una palta madura-- que, al menos, serviría de ventilación pues el calor del verano venía con fuerza.

La única salida que tuve, fué irme como alma que lleva el diablo al parque de la vuelta, donde estaban todos mis demás amigos del barrio y jurar por todos los santos que estuve ahí todo el tiempo, haciéndome totalmente el desentendido.

Y me funcionó, al menos, gracias al Niñito Jesús.

viernes, diciembre 16, 2005

"GO, JUBA, GO!"

Hace unos cuantos días atrás, me llegó el video del Sniper Iraquí, --conocido en los bajos fondos como "JUBA"--

Realmente es triste, antes de que me acusen de inhumano, ver como los soldados norteamericanos no son mas que patos en una galería del tiro al blanco, todo esto, claro está, gracias a que Juba cuenta con el apoyo popular, porque a los pobres gringos nadie los quiere ahí.

Por otro lado, me da gusto, ver que un pueblo no se deja pisar el poncho, ya que, si bien los pobres soldados gringos solo acatan órdenes, no tienen ABSOLUTAMENTE NADA QUE HACER AHÍ. Uno de los hechos más resaltantes del video, es que no importa cuánta tecnología tengan los norteamericanos; un solo francotirador, con paciencia y mucho buen humor, puede causar un revuelo en el gallienero de tal magnitud que paraliza a todo un escuadrón de tanques con una sola balita bien puesta en la cabeza de los artilleros de los M-1.

Nadie conoce a Juba. Nisiquiera su mamá. El tipo es un personaje legendario, conjuntamente con su rifle Tabuk (Un rifle Iraquí, basado en la Kalashnikov soviética, de 7.62mm) y realmente un tirador selecto.

Vean el video y juzguen ustedes mismos.

Click Aquí para acceder al video


viernes, diciembre 09, 2005

"EL PRIMER MARRÓN QUE ME BAJÉ"

Luego de rebuscar entre mis neuronas por un buen rato, me encontré con un evento que me llenó de nostalgia el alma, y me hizo sentir una congoja cálida en el corazón.

Corría el año 97, y digo corría porque en menos de lo que pensé, ya era Diciembre. Me encontraba por la Av. Roca y Bologna con Tomás Marsano, donde quedan unos blocks de color gris, y con muy poca iluminación, llamados "Conjunto Habitacional La Merced". Como en aquellas épocas era estudiante, y por lo tanto, no tenía un cristo en el bolsillo y vivía del aire, --como los fabricantes de ventiladores-- todas mis diligencias debían ser resueltas, como quien dice, a zapato limpio.

Una vez internado en aquella jungla de cemento, tan amigable como un ladrillo, decidí detenerme a descansar, y de paso, tomarme una inca kola helada, para refrigerar un poco el organismo que lo tenía ya bastante recalentado por la caminata.

Fué en ese momento, cuando una manchita de aproximadamente cinco marrones, se detuvieron exactamente frente a mí, y uno de ellos --al que reconocí-- llevaba un parche en la cabeza; Era "Bocha", el "líder" de una barra brava de la "U", conocida como "Los Plomos".

Ahora que lo recuerdo bien, el tipo no era más que un negro atorrante, con cara de cojudo, pero, en ésa época, realmente me atemorizó, sobre todo cuando dicha bestia empezó a caminar hacia mí, con la clarísima intención de preguntarme la hora, (que es justamente lo que hacen los rateros antes de tirarte el reloj) pero mi vista estaba fija en el parche que tenía en la frente, y que, según había escuchado vagamente, era producto de un accidente en carro, que al volcarse, el negro salió disparado unas cinco cuadras y tuvieron que recogerlo con espátula.

No lo pensé dos veces, y desenfundé mi "garra felina" (artefacto bastante útil en estos casos) y apunté directamente al parche de la cabeza, dejándolo como caballo fino (pura sangre) entre alaridos que sacaban roncha al tímpano y la mirada atónita de la concurrencia, que no se esperaban una reacción de ese tipo. Felizmente a Bocha, no le hice más que arrancarle los puntos de la cabeza, le hice perder tres litros de sangre y le dejé dos tajos extra, de recuerdo, que gracias a Dios, fueron sin llevarme el ojo derecho en el camino, porque de lo contrario hubiera tenido una denuncia de siete páginas en la comisaría.

Luego de establecer un nuevo récord, (cuatrocientos metros en cinco segundos) por suerte nadie me siguió; y borré por un buen tiempo esa calle de mis itinerarios.

Ese, digo yo, fué el primer marrón que me bajé.


viernes, diciembre 02, 2005

"Semanas del Averno" -**ACTUALIZADO**-

Debido a una auditoría infernal, --pues estoy seguro que a éste auditor lo envió el mismísimo Satanás--, que vino a interrumpir mis preciadas horas de sueño y mi dosis diaria de películas, --en el horario de 8:00am a 6:00pm-- y que me ha tenido más ocupado que cojo en campeonato de dominaditas, no he podido bloggear como debiera. Pero así son las circunstancias de la vida, y ya vendrá la hora de mi venganza.
Mientras tanto, los dejo con este link para que se diviertan un poco escuchándolo en el Windows Media Player.

hagan click en el link y esperen a que cargue el MP3, o bájenlo directamente... suban el volumen ¡y coménten!...



miércoles, noviembre 23, 2005

"LAS CRÓNICAS DEL GALLO CAVACHO"


Como ya es de conocimiento de algunos lectores, nuestro amigo Vico Cavacho, ya ha participado como personaje principal en un par de posts:

-"Necesito Maestro Panadero"

-"Cuánto puedes gastar en un día"

Nuestro amigo Vico, -al cual queremos y estimamos mucho- goza de un carácter más bien alegre y extrovertido, romántico, y chelero como él solo. Se levanta todos los días a las 5:00am, sin importar que la noche anterior se haya acostado a las 4:30am, ganándose, de ésta forma, la chapa de "Gallo".

El problema, digamos, principal y bastante peligroso es que suele quedarse dormido de la manera más inverosímil, despertando la curiosidad, carcajadas, burlas y tomaduras de pelo por parte de la concurrencia cada vez que decide dormirse donde lo pille el parto. Es así que en algunas ocasiones su vida ha corrido verdadero peligro, y naturalmente, Vico nisiquera se enteraba, ya que tiene un sueño tan pesado que es la envidia de las piedras.

Así pues, sin más trámite, paso a relatarles un par de vivencias de nuestro amigo "El Gallo Cavacho"


"TOUR (IN)OLVIDABLE"

Como todos los Sábado por la noche, Vico había salido a buscar a sus primos en La Calera, para irse a tomar unas chelas a Barranco. Tomaron el taxi y se bajaron en "El Chifa", que de chifa no tiene nada, y, más bien, tiene todo el estilo de las mejores chinganas de medio pelo de Surquillo profundo, allá por Chicago Chico, donde el aserrín en el suelo, junto con el olor a úrea (también conocido como Acetonato de Berrinche) nos impiden perder el conocimiento pues lo recuperamos con la primera respirada.

Hasta acá todo bien, chelas van, chelas vienen, risas y bromas. Una camaradería envidiable. Luego Vico sale del local a "comprar unos cigarrillos", y lo siguiente que recuerda es que se despierta a la mañana siguiente en una casa que, a primera impresión, le resultó desconocida hasta que una señora -que resultó ser su tía- se acerca a él:

-"¡Vico!, por fin despertaste"
-"¿Tía?, ¿Qué hago acá?" -dijo Vico impresionado hasta el tuétano
-"No sé... Aldito te trajo, dijo que un taxista te había encontrado"

Así es. Un taxista lo había encontrado dormido en la vereda, en plena Avenida La Marina. Le dió pena, tomó el celular de Vico y entre sus contactos, apareció el nombre de su primo. (ya que "Aldo" empieza con "A", fué el primero que apareció en la pantalla) Lo llamó y le entregó a Vico totalmente dormido. La pregunta es: ¿Cómo es que saliendo a comprar cigarrillos en Barranco, termina tirado en La Marina?. Pues bien. Al regresar al local luego de comprar los cigarros, Los primos se paran y deciden irse al "Tequila's". Salieron; tomaron el taxi; y una vez allá Vico salió por la puerta principal, perdiéndose en la calle, y, luego comprobado por descartes, se metió a otro local, ya que toda la semana siguente le estuvieron llegando mensajes al celular de una discoteca de mala muerte, donde definitivamente tuvo que haber entrado, y dado su número junto con sus datos. Luego de la discoteca, aparentemente salió a comprar un sandwich para matar el hambre, y se quedó dormido en la calle, y fué ahí que el taxista samaritano lo recogió.

Es decir, una borrada de cinta bestial. Lo pudieron haber hasta violado por tarado.

"UN ERROR LO COMETE CUALQUIERA"

Vico se encontraba tomando con su tío. (Ya notarán en las sucesivas historias, que todas comienzan tomando) Pasaron las horas y ya cuando se encontraban bastante sazonaditos, decidieron enrumbarse a la Calera a seguir tomando. Cuando pasaban por el Puente Quiñones, ven a un par de lomos saliendo del Night Club "Decameron". Luego de palabrearlas un buen rato (cosa totalmente estúpida, por que único que se tiene que hacer es preguntar el precio) las chicas se subieron al taxi para ir a un hostalcito a matar la res, y aprovechando para tasar la mercadería durante el camino.

Entraron, cada uno con su respectiva pareja a los cuartos. Una vez dentro, Vico se sienta sobre la cama, y la chica apaga la luz, dejándolo sumido en la oscuridad sin poder ver más allá de sus pestañas. Vico le increpó y le pidió que por favor prendiera la luz, pues así no tenía gracia alguna. La chica encendió la luz, y pronunció estas terribles palabras:

-"Esteeee....flaco... yo creo que tu tío y tú se han equivocado" -dijo algo temerosa.
-"¿Equivocado en qué?" -puntualizó Vico, sin darle mayor importancia
-"Es queeemmm..."

En ese instante, la sabiduría decidió iluminarle el cráneo a Vico

-"¡No me digas que eres hombre!" -dijo Vico como quien súbitamente descubre que ha perdido la billetera
-"Si" -fué la seca respuesta del travesti.
-"Pero al menos serás operado, ¿no?" -inquirió Cavacho.

Antes permítanme hacer una pequeña digresión acá. Esta última pregunta formulada por Vico, es la que hasta el día de hoy recordamos todos, ya que, muy al margen de la equivocación (bastante estúpida por cierto), no hay que tener mas que un dedo de frente para darse cuenta que preguntarle a un travesti si "aunque sea" es operado es totalmente irrelevante.

-"No, no soy operado, así nomás. Así le gusta a los chibolos" -dijo el travesti.
-"Y la otra chica, ¿¿también es??" -dijo Cavacho
-"¡Claro que sí!"

Vico salió de la habitación, con el líbido transformado en un chupete de hielo, y se encuentra con su tío, sudadito y feliz, que salía de su habitación.

Tomaron el taxi de regreso y Vico, que no había hablado en todo el camino, le contó lo sucedido, a lo que su tío respondió:

-"Mentira. La mía si era mujer, si le toqué todito. Claro que a oscuras, ¿no?, por que me pidió que apagara la luz, pero sí era mujer...sí era"

Vico y su tío nunca más tocaron el tema.

miércoles, noviembre 16, 2005

"ME HICIERON UNA OFERTA QUE NO PUDE RECHAZAR"

Iba caminando plácidamente -hace aproximadamente quince minutos- por el ya fallecido CENTRO COMERCIAL CAMINO REAL, cuando veo un letrerito que me llama la atención:

"Se Rematan DVD's Originales. 15 Soles"

Entré como para husmear entre, lo que suponía, serían los restos de la carnicería que de todas maneras se debió haber armado ante semejante ganga.

Luego de mirar con desencanto la vitrina, con títulos como "Legally Blond 2", "Terminator 3", "Anger Management"y demás porquerías, hago la última pregunta antes de salir del local:

-"Disculpa; ¿tendrás más películas aparte de las que están en vitrina?" -dije
-"Si, claro, un ratito"

En eso, sacó la colección original de Godfather. El Box Set de cinco dvd's.

-"Esteeeem....¿y estos cuanto están?" -dije tratando de hacerme el desentendido
-"Un ratito, voy a consultar" -dijo la chica tomando el teléfono y marcando un número

Supuse que llamaba al dueño, y que éste le diría "No, eso no está en venta". Las manos me temblaban dentro de los bolsillos del saco, y mis ojos no se despegaban de la carátula del Box-Set, de tal manera que creo que me voy a quedar con la imagen en la retina impresa durante tres días, porque cada vez que cierro los ojos -inclusive ahora mismo- veo la cara de Marlon Brando.

-"Si señor" -dijo la señorita- "Bueno... a ver, ¿cuántos son?....uno... dos... tre.... CINCO..... Hmmm... bueno, ya que lleva cinco se los dejo en cuarenta soles"

¡CUARENTA SOLES!. No terminó de pronunciar las palabras y le puse los billetes en la cara, mientras me desvanecía más rápido que un frasco de aguarrás abierto.

Ahora, mientras escribo estas líneas me imagino que a muchos de Uds. les ha pasado lo mismo. Anímense a comentarlo. :)

martes, noviembre 08, 2005

"LA CAGADA"

El otro día me encontraba en mi casa, ya en la puerta de salida, pues tenía que hacer una diligencia urgente por Miraflores, cuando tuve el deseo impreciso de ir al baño. Sí; ese que es ligeramente identificable, y que nos promueve la lectura.

Como estaba apurado, decidí que me convenía más hacerlo después en cualquier otro lugar, pues iba con retraso. Craso error. Al estar ya cerca a Miraflores mi urgencia era realmente alarmante, así que decidí detenerme en un grifo para pedir prestado el baño, pero procurando no toser, para evitar un desastre.

-"¿Qué tal..?" -le dije al grifero- "¿Puedes prestarme tu baño?"
-"Está con llave" -repuso sin siquiera tomarse la molestia de mirarme- "pregunte en el market"

Realizando un verdadero esfuerzo sobrehumano, me acerqué al counter y le pregunté a la señorita:

-"Señorita..disculpe..¿las llaves del baño?"
-"Ah! señor... está ocupado... ahí está mi tío, ¿sabe?, y bueno, creo que tiene para rato por que recién le ha hecho efecto el purgante y...."

No quise oír más... regresé a mi auto y solo me concentraba en encontrar un lugar con baño y en contener la opinión de mi estómago que insistía en tomar la palabra y hacerme tocar trombón al precio que sea. Al rato veo un restaurante "cinco tenedores", (donde cuanto menos te sirven, más te cobran) y me estaciono para entrar al local.

A estas alturas ya estaba pálido, con el cabello erizado, la frente perlada de sudor, y con la certeza de que moriría en tres minutos, pues los esfínteres me habían declarado la guerra, y esta vez, era vencer o morir. Entré al restaurante, y le pregunté al maitre dónde quedaba el baño, con lo último que me quedaba de aliento y los ojos abiertos como platos, como hacen los sordos para escucharnos mejor

-"Si señor, al final del corredor, a la derecha" -me indicó

Llegué al corredor, pero no al final, pues había una cola de cinco personas esperando turno. No quiero describir aquellos diez o doce minutos -que parecián siglos- en los cuales tuve que hacer acopio de todas mis fuerzas y control emocional, para no estallar en gritos desesperados, darme de cabezazos contra la pared, o simplemente desvanecerme por el esfuerzo.
Cuando llega mi turno, sale un tipo gordo de bigotes pronunciando estas aterradores paralabras:

-"No hay nada que hacer, Se atoró el water... a ver, llamen a mantenimiento..."

No pude más... encontré una puerta con un cartelito que decía "Solo Personal Autorizado", y entré, pensando que tal vez encuentraría un baño para los trabajadores del restaurante; mas no fué así, sino que era un closet donde guardaban cubiertos, manteles y servilletas de tela. Debo confesar que no me siento orgulloso, pero la premura era tal que no me importó nada ni nadie, así que extendí un mantel e hice lo que tenía que hacer, con los ojos extraviados en un éxtasis de placer. Cuando me incorporé y me estaba arreglando la ropa para recuperar un poco la ecuanimidad perdida, abrió la puerta un encargado de seguridad

-"Señor, disculpe, esto es para personal autorizado. Debo pedirle que se retire o de lo contrario tendré que dar parte al administrador" -dijo solemnemente.

-"¿Parte?" -le respondí- "Para qué vas a darle parte... ten... dale todo." -dije mientras le entregaba la encomienda envuelta en el mantel


Luego salí por la puerta principal; reconfortado...


..y sin mirar atrás.

lunes, octubre 31, 2005

Elmo se va a la guerra (que dolor, que dolor, que pena)


Corría el año de 1994 y yo contaba con escasos 17 años, y en ese tiempo (y creo que aún ahora, pero no estoy muy seguro) era requisito indispensable para obtener la libreta electoral el tener la famosa y funesta libreta militar.

La libreta militar de ese entonces sólo servía para una cosa, y era el de ser un salvoconducto garantizado contra las "levas" (Levar: Acción de leva. Leva: Dícese del proceso por el cual uno es despojado automáticamente de todo derecho civil para ser ingresado involuntariamente a servir a la Patria en calidad de soldado raso por 2 años). Las levas en mi tiempo ocurrían en cualquier parte, y generalmente se aplicaban a todo chibolo que andara en micro y no tuviera papeles; reglones ambos en los que yo caía expedito, por lo tanto decidí que debía sacar la mía lo antes posible.

Debo aclarar que en ese entonces yo era un chibolo sonso (no el hijo de puta que soy ahora, capaz de vender a mi madre en plazos). Era de aquellos en los que creía en cosas tán estúpidas como la armonía, la paz y la hermandad entre los hombres...

Pero vamos al grano: Debido a que era sonso, se me pasó el tiempo de inscribirme en la marina y en la FAP, así que opté (no me quedaba otra) por inscribirme en el glorioso Ejército del Perú.

El primer día que fuí, estuve parado (como cojudo, hay que reconocerlo) como 5 horas mientras esperaba en la cola para empezar mis trámites. Hasta ahí, todo OK. El problema fué cuando fuí a recoger mi libreta militar.

Regrese a las 2 semanas a recoger mi libreta militar. Llevaba un polo manchado de mil colores (como se usaba en ese tiempo), arete en la oreja izquierda (porque los maricones la usaban en la derecha) y el pelo largo con peinado parecido a un new kid on the block (y yo ni siquiera los escuchaba a esos cojudos, pero el peinado me gustaba). Cuando llegué habían 2 filas: una para recoger la libreta y la otra para los que querían servir de voluntarios (cosa que me parecía de lo más incomprensible hasta ese momento). Obviamente me puse en la primera fila y noté que había un sargento (creo que lo era, por la cara de mierda; aunque en realidad TODOS tenían cara de mierda) que pasaba por mi fila agarrando a los tipos que le daba en gana y poniéndolos en la segunda (para servir voluntaria - involuntariamente). Cuando pasó por mi lado, siguió de largo (yo ni me preocupé del asunto, dicho sea de paso), pero cuando regresó (por el lado contrario) me agarró del hombro poniéndome en la segunda fila diciéndome:

- "Va pal' servicio"

a lo que yo respondí:

- "Disculpe señor, pero yo vengo a recoger mi libreta militar"

se volteó y dijo:

- "Carajo!! Ud. VA a servir a la Patria"
- "Yo no voy a servir a la Patria"


y en este punto, 2 arvejitas (soldados rasos del ejército vestidos con verde uniforme y casco redondo) rastrillaron sus FAL y me apuntaron directamente al peinado "new kid" (osea, me apuntaron directamente a la cabeza).

- "Pues claro que serviré a la Patria, ¡¡y con mucho gusto!!"

Me subieron al carro porta-tropas y me llevaron al cuartel de ingenieros (ese que queda en la Av. del Ejército). Y ahí tuve mi primera lección acerca de la inhumanidad a la que puede llegar la raza humana...

Llegué para la hora de la cena. Me raparon inmediatamente el pelo (a tijeretazo limpio) y me pusieron un uniforme 4 tallas mas grande que yo (para los que no me conocen, mido 1.63 y soy flaco; pero lo más gracioso es que yo era uno de los más altos ahí. El sargento se quedó con nuestros efectos personales), y nos llevaron directamente a cenar. No me podía imaginar el horror que me esperaba....

Cuando entre a la cocina - comedor (imposible diferenciar) los cocineros, que eran ya cabos, insultaban a todo aquel que pasaba:

- "Mira este conchesumadre, si parece tísico el mierda. Ya avanza carajo"
- "Conchetumadre, mirame bonito o te mato conchetumadre"
- "Como te gusta la comida gratis ¿No? perro de mierda..."

y varias frases más de esa índole (a algunos le escupían la comida). Cuando llegué con mi gavilla (bandeja de metal para la comida) el cabo me miró de arriba para abajo:

- "¡¡Nos han traído un gringuito aquí!! Que chévere"

y me tiró la comida a la gavilla. Lo miré directamente a los ojos con una mirada entre incompresión y odio y él me devolvió la mirada diciéndome:

- "¿Que me miras conchetumadre? Te mato conchetumadre ahorita nomás... ¿Qué se habrá creído el perro este?"

La cena consistía de una deliciosa ración de: pescado al tomate (totalmente podrido y apestando), arroz (masacotudo y podrido), 2 panes (durísimos), 1 plátano (mosqueadazo) y té de cebada (lo único pasable). Me senté en una mesa con varios perros más (perro: Dícese del que sirve a la patria por vez primera) y ví con asombro y repugnancia como ellos se devoraban su comida con desesperación. Yo sólo comí los 2 panes y me tomé el te de cebada, dejando el resto; cuando uno de los perros sentados a mi costado me dijo:

- "Gringo, ¿no vas a comer eso? ¿puedo comermelo?"
- "Todo tuyo"


y sin más, se lo voló en menos de 1 minuto. Ahí tuve mi primera lección acerca de lo que le puede hacer el hambre a un ser humano...

Volvimos a la cuadra y nos mandaron a limpiar baños (este reglón me lo salto debido a las náuseas que me provocaría a mí el recordarlo y a uds. el leerlo). Luego, pasamos a dormir: en un colchón sucio y apestoso y de a 2 ya que faltaban camas para todos.

Tocaron diana al día siguiente a las 5:30am (cuando yo recién estaba entrando en los páramos de morfeo, ya que me pasé la noche en vela con visiones de no salir nunca de esa cárcel - cuartel), nos vestimos y pasamos directamente a hacer ejercicios. Yo soy un tipo que sólo ejerce el deporte de pensar libremente, así que ya se imaginarán como quedé yo después de las 3 horas de ejercicio que nos pusieron por delante.

Luego nos dieron el desayuno (los mismos panes de ayer, con el mismo té de cebada, el mismo plátano, pero ya sin el pescado y el arroz podrido) y luego nos pusieron a marchar todo el día. Ahí aprendí la segunda lección: el hombre es el lobo del hombre..

Los sargentos inmediatamente preguntaron quienes eran voluntarios, 7 perros salieron al frente diciéndo que ellos eran voluntarios.

- "¿Así que uds. quieren servir a la Patria?"

Y les metió un puñetazo a cada uno en la cara...

Todo el tiempo que la pasé en el cuartel los sargentos se ensañaron con los voluntarios, dándoles los peores trabajos y golpeándolos inmisericordemente todo el tiempo.

- "Tu querías servir a la Patria, ¿verdad?" (puñetazo al estómago)
- "Dime que amas a la Patria" (puñetazo a la cara)
- "La Patria ahora te premiará por servirla" (patadón en el culo)

Le pregunté a un voluntario porque se había metido al ejercito, y tuve que contener las lágrimas de rabia cuando me contestó:

- "Tú gringuito, nunca vas a saber lo que es el hambre.."

Luego nos mandaron limpiar las cuadras de los cabos (cuadra: lugar donde durmen los soldados). Mientras yo estaba encerando el piso de una de las cuadras, uno de los cabos empezó a hablarme:

- "¿Y que tal los culos allá afuera?"
- "Las chicas afueran están como siempre"
- "Ellas afuera y tu adentro aquí caga'o. ¿Tu tienes un culo firme allá afuera?"
- "Tengo enamorada, si a eso se refiere"
- "Pues ahorita ya debe estar cachando con otro"


Nos llamaron a formación (eran como las 10am), y se acercó el comandante de la base diciendo:

- "Me han informado que hay 2 maricones aquí en esta cuadra. Los cabros están prohibidos de servir aquí en el ejército, así que díganme quienes son es este momento"

2 perros salieron al frente (fueron levados como yo y al parecer se querían hacer pasar como maricones para poder salir de esa pesadilla).

- "¡Así que uds. son maricas! Bueno pues, ¿quieren servir a la patria?"
- "¡Sí mi comandante!" (respuesta dada con miedo)
- "Pues entonces servirán a la Patria... ¡y nada de mariconadas carajo!"

y se fué. A esos 2 perros los golpearon todo el día...

A las 12 del día, mientras estabamos practicando marchas sin sentido (sin sentido para mí), se acercó un cabo a la formación y le dijo un par de palabras en voz baja al sargento. Luego de que se fué, el sagento dijo:

- "Soldado Elmo, preséntese inmediatamente en la oficina del comandante"
- "¡Sí mi sargento!"


Eso sólo podía significar una cosa: ¡¡¡mis padres me encontraron y me sacán con expectorante hoy mismo!!! Corrí a la oficina del comandante para encontrar a mis 2 padres con una señora que no la conocía yo y el comandante sentado en su sillón. Me cuadré delante del comandante

- "¡Soldado Elmo reportándose como lo pidió mi comandante!"
- "¿Ve señora? Su hijo es un perfecto soldado. Apuesto que sí quiere servir a nuestro glorioso ejército" (dicho por el comandante con sorna)
- "Sí pero mi hijo es estudiante y sufre de anemia" (dicho por mi madre en tono de complicidad, ya que se le estaba pagando una coima de 200 cocos al comandante para mi salida)
- "Pues bueno, los dejo solos para que conversen un momento con su hijo. Yo voy a dar orden de salida para el chico"


Y me quede a solas con mi madre, mi padre y la señora; quien era nada más y nada menos que la secretaria personal del General Bari Hermoza (jefe en ese entonces del comando conjunto de las fuerzas armadas, lo que hacía de ella la segunda mujer más poderosa en las fuerzas armadas). La señora me dijo que habláramos en voz baja, porque podían haber micrófonos y me dijo que ella estaba presionando al comandante para que me sacara por 200 cocos y por ser yo su "ahijado" (ya que en su calidad de secretaria del hombre más fuerte del ejército ella hacía y deshacía en cualquier base, pesándo más que coroneles y comandantes). Volvió el comandante:

- "Todo arreglado. Hijo, vé donde el sargento para que recojas tus efectos personales"
- "Sí mi comandante, con permiso"


Y salí disparado a la cuadra a recoger mis cosas. No aguntaba un minuto más en esa porquería. Al llegar a la cuadra, me esperaba el sargento y 4 cabos más. El sargento me dejó mi ropa para que me vistiera y se fué. Los cabos me decía frases como:

- "Gringo conchetumadre, te vas porque tienes vara"
- "Conchetumadre, que suerte que tienes"
- "Conchetumadre ya quiera yo salir pa' estar con mi culo.."

Yo ni caso les hice. Volvió el sargento y salimos de la cuadra en dirección a la oficina del comandante. Cuando el sargento me dió mi ropa, faltaba mi reloj swatch; así que le pedí que me lo devolviera:

- "Lo siento, pero parece que su reloj se ha perdido"
- "Sargento, ¿Ud. sabe la vara que me está sacando? Una palabra mía y Ud. se va a la sierra a pelearse con los terrucos"
- "Ya gringuito, no quiero problemas. Aquí está su reloj..."


Volví a la oficina del comandante, y luego de frases amistosas (e hipócritas) nos fuimos de ese asqueroso lugar...

Nunca en mi vida he visto más miseria humana que en un cuartel del ejército peruano. La anécdota me sirve como experiencia hasta el día de hoy y desde ese entonces mi forma de ver las cosas cambió drásticamente. Lo único que agradesco al cielo es que el comandante recibió tranquilo los 200 cocos para soltarme, porque sino ¿quién sabe? pude haber terminado muerto en cualquier provincia del Perú, vía enfrentamiento con algún terrorista. Pero aprendí bien mi tercera lección:

¡Gracias a Dios, por la plata hasta el marrón baila!

jueves, octubre 27, 2005

"El Último Viaje en Combi"

ENCICLOPEDIA DE LA VIOLENCIA URBANA



TOMO I (después me tomo el otro)





"El Último Viaje en Combi"


Ya desde hace algún tiempo, muchas personas me han dicho que me deje de cojudeces y de hacerme el fino, y que suba a una combi cuando tenga que hacerlo. Lo que sucede es que no muchos conocen el episodio que viví, y que hizo que nunca más me subiera a los mencionados vehículos de transporte.


Me encontraba con Elmo en Miraflores; sinceramente no recuerdo qué hacíamos, pues esto fué ya hace algunos años atrás. Decidimos ir a mi casa, en San Borja, así que tomamos una de esas combis que decían "Todo Angamos", en el cruce -precisamente- de Angamos con Arequipa. Subimos y nos sentamos exactamente detrás del chofer, y el cobrador, para variar, iba con medio cuerpo afuera de la combi, recitando los nombres de las avenidas por donde la ruta pasaba. Todo hasta acá bien, hasta que el cobrador me pide pagarle el pasaje, cosa que hice dándole una moneda de cinco soles:

-"Cóbrate dos..."

Al momento de recibirme la moneda, el marrón vió con espanto como se le escapaba de los dedos, y, precisamente por ir prácticamente afuera de la ventana, se le cayó a la calle, perdiéndose en el olvido nocturno del asfalto. Paramos; buscó; rebuscó, y no encontró la moneda.

-"Vamos, vamos, dale nomás, ya se perdió..."

Seguimos nuestro trayecto, hasta que me percaté de algo: El cobrador no tenía la mínima iniciativa de darme mi vuelto, así que, de la manera más educada, procedí a solicitárselo:

-"¿Oe, y mi vuelto?..."
-"¿Cómo? se te cayó la moneda y todavía quieres vuelto...encima que vas a viajar gratis..."

En ese momento, la presión me subió a ochocientos y tenía el organismo fabricándome treinta litros de adrenalina por segundo...

-"Dime una cosa...¿eres gracioso o te estás haciendo el cojudo?" -le dije al cobrador
-"'Ta bien pe...¿qué pasa?... se te cayó a tí..." -me respondió
-"Oye carajo: ¡¿Acaso no te la he entregado en tu mano?!" -dije al borde del colapso
-"A tí se te ha caído, yo no sé..." -obtuve por respuesta

Aún apelando al último resquicio de sensatez, me dirigí al conductor, preguntándole cómo solucionamos el asunto:

-"No sé, arregle con el cobrador, yo no sé nada"

Agarré al cholo de las solapas y lo jalé hacia mí mirándolo a los ojos:

-"Mira conchatumadre" -le dije- "Sacarte la mierda por tres soles me va a salir bien barato, así que déjate de cojudeces y dame mi plata"
-"¿Qué te voy a dar?...conchudo eres ¿no?, encima que no vas a pagar pasaje"
-insistió
-"Hermano...yo sé lo que te digo... dale su plata..." -intervino Elmo, con un preocupación que se notaba a leguas.

La combi se estaba a escasos metros de nuestro paradero, por lo tanto, estabamos enfrascados en una batalla contra el reloj: El cobrador no daba luces de querer entrar en razón, el chofer se hacía el estúpido, y yo estaba tratando de contener al demonio que insistía en salírseme como sea:

-"Carajo....¡Dame mi plata, huevón! te voy a matar, ¿no entiendes?" -dije entre lágrimas (de alegría, naturalmente)
-"No sé, no sé, habla con el chofer..." -dijo evadiéndome.

Llegamos al paradero, y fué entonces que, convertido en una bestia, agarré al cobrador del cogote, y señalándo al chofer, me dirigí hacia él:

-"¡AVANZAS UN SOLO METRO Y TE MATO!" -y dirigiéndome al infeliz de cobrador le dije- "¡AHORA SÍ, PÁGAME MIERDA!"

El cobrador comprendió en el predicamento en que se hallaba, pero ya era muy tarde para él. Trató de darme los tres soles de vuelto, pero esta vez yo quería los cinco soles íntegros. Nos encontrábamos detenidos en el cruce de Primavera con Caminos del Inca. La gente empezó a bajarse sin pagar, otros reclamando su pasaje de vuelta. Mientras todo eso sucedía, estiré mi mano y jalé las llaves de la combi. Tumbé al suelo de un codazo en el ojo al cobrador, lo despojé de su canguro, (con toda la plata) y lanzé las llaves de la combi al Río Surco (que justamente está en el cruce)

El panorama era caótico y desolador... combi apagada, bocinas sonando, el cobrador tirado en la pista, el chofer tratando de empujar la combi, mientras me decia "¿Por qué hiciste eso?", con una cara de cojudo impresionante.

-"¡Para que aprendan, MIERDAS!"

Lo que es yo, esa noche recolecté algo más de cien soles, que me sirvieron para tomar taxi, hasta que compré mi carro, para nunca más viajar en combi. Es demasiado estresante y peligroso.

lunes, octubre 24, 2005

"CLASES DE MANEJO"

Corriéndome el riesgo de que me puedan llamar miserable, egoísta, que no pienso en los demás, y demás calificativos que lamentablemente son ciertos, --reconozcámoslo de una vez-- debo reiterar mi opinión de que deberían prohibir a los taxis y a las combis transitar por Lima.

Por lo general, trato de evitar a los taxistas y a las combis como quien evade a los maricones; pero hay veces en las que el destino y los semáforos, nos obligan a tener que alternar con las mencionadas bestias al volante.

Hace unas cuantas noches atrás me encontraba en mi veloz corcel, en el cruce de las avenidas Cuba con Salaverry, detenido en el semáforo. La pista consta de tres carriles, y yo planeaba girar a la derecha, pero un taxi se encontraba estacionado justamente en el carril que debía usar yo para voltear. Como no habían carros, me puse en el carril del medio, e hice mi direccional para voltear a la derecha, pasando, obviamente, al taxista por el lado izquierdo.

Bueno, la luz cambió a verde, y justamente cuando me encontraba dando la vuelta, siento un impacto atrás (atrás del carro, se entiende) seguido de un "crack" y el inconfundible sonido cuando las micas de los faros se rompen.

Bajé del auto, y cuando tuve al taxista frente a mí, noté que llevaba uno de los auriculares de su radio (estilo walkman, pero que solo sirve para oír radio) puesto en la oreja, donde aparte del auricular, seguramente también tendría un corcho de cerumen, pues se notaba que no era muy aficionado al baño diario.

-"Oye imbécil... ¿acaso no tienes ojos?... ¡mira lo que has hecho..!" -dije en un tono bastante abierto al diálogo.
-"Tú tienes la culpa, por que te cruzas así..." -me dijo
-"¡¿Cómo?!...oye carajo, ¿y para qué mierda crees que pongo las direccionales?"
-"No pues, tu tienes la culpa, yo no te voy a pagar nada..."
-dijo de la manera más conchuda.
-"Claro...¡¡qué mierda vas a prestar atención si avanzas mirando la vereda y escuchando esta porquería...!!"

Esto último lo dije al mismo tiempo que le asestaba un espectacular manazo en la oreja, llevándome de paso la cabeza y todo el cuerpo del infeliz al suelo. Se quiso incorporar del pavimento pero no fué necesario; pues yo mismo, en actitud altruísta, lo levanté y lo instalé cómodamente en el capot de su carro, (claro que hay que aclarar que lo levanté de las mechas y lo azoté contra el auto) acto seguido, le impartí unas cuantas lecciones de manejo

-"¿Ves esto animal? ¡Esto es para frenar!"
-"¡¡AAggghhhggghh!!"


Reconozco que es difícil hablar cuando tienes el pedal del freno entre los dientes, y una pata montada en la nuca, pero al menos pudo haber hecho su mejor esfuerzo por hacerse entender. Ya me encontraba bastante entusiasmado, cuando llegó un policía al teatro de los acontecimientos:

-"A, ver, qué pasa acá señores" -dijo el tombo, con esa cara clásica de cínico, como si realmente le preocupara la situación
-"Nada pues jefe, mire lo que me ha hecho este idiota" -aproveché para responder.
-"¡Jefe mire usté como me ha dejado este señor!" -dijo el taxista mientras se sacaba un pedazo de mica de faro del paladar y desatoraba su cabeza del volante.
-"Ya carajo, arreglarán en la comisaría, síganme" -dijo el oficial.

Al momento de subir a los vehículos, el taxista puso primera, y salió disparado de tal forma, que les puedo asegurar que la segunda la metió en Chincha. Los tombos se miraron, con una expresión de estúpidos que los caracteriza, y me pidieron disculpas. "Eso les pasa por que ANTES de llevarnos a la comisaría, debieron pedirnos los documentos". No dijeron nada, y se subieron a la camioneta. Felizmente la abollada solo me costó cincuenta soles, pues las micas reventadas eran del taxista y no mías, ya que mi auto es americano, y aguanta como los machos.

Lo que es yo, creo que esta noche voy a pasar por el mismo lugar, y si veo al taxista, hoy mismo termino de darle las clases prometidas.

miércoles, octubre 19, 2005

"EL JABÓN MÁS CARO DEL UNIVERSO".



Paruro, El Emporio de la ElectrónicaRecuerdo aquellos tiempos en que, en los 90s, iba con mi amigo "El Cli". a el jirón Paruro a vagar por ahi, por los bajos fondos del mundo de la electrónica y demás adefesios.

El Cli, ( le dicen así porque el tipo es emocionalmente recontra sensible), era asiduo concurrente a dicho lugar donde virtualmente excavaba feliz en un mar de tarjetas y demás desperdicios electrónicos hasta encontrar lo que necesitaba para armar algún novedoso y casi siempre trunco proyecto o hacer alguna reparación para rescatar a algun equipo que, en otras circunstancias, irremediablemente hubiera tenido como destino el tacho de basura.


Y bueno, un día de esos en que yo estaba tratando de armar un proyecto de electrónica, de esas cosas que haces y jamás la llevas a la práctica, toda vez terminadas nuestras compras, empezamos a huevear por ahí. El Cli ya había comprado varias cosas de a menos de a luca, de esas que sólo él le podría darle alguna utilidad.

Entonces, cuando caminábamos por la esquina de los Jirones Paruro con Leticia, un tío de unos 42 años, flaco de bigotes, con una guayabera que alguna vez fue blanca, de mirada esquiva y desconfiada nos pasa la voz:

- "Psst!, oe chocherita mira lo que tengo acá, un walkman Aiwa, baratito nomás".

El Cli y yo lo chequeamos con recelo y con algo de curiosidad.

- "No tengas miedo comparito, me han pagado una deuda y necesito plata 'pe, te lo vendo barato nomás, 25 soles, mira acá está".

Efectivamente, lo saca de una bolsa negra y nos lo enseñó, era un walkman Aiwa con auto-reverse, ecualizador gráfico y Mega Bass, tenía sus auriculares Aiwa originales, sin duda un walkman muy cotizado entonces. El Cli y yo nos miramos y le dije:


- "No sé oye, fácil que es choreado. Si quieres cómpralo, ya me gasté casi todo lo que tenía".
- "10 Soles!" , le dijo El Cli con voz de regateo, cual cancherazo en el asunto.
- "No pes chochera, no sale... mira que , y de paso te lo regalo con 2 casettes de Jerry Rivera".
- "Para qué diablos quiero el casette del salsero ese, 10 soles, ya 'pes"
, Insistió.

Al ver que el ocasional vendedor no cedió a la oferta, El Cli me dice:

- "Yo tampoco tengo mucho... le voy a ofrecer un poco más, préstame 5 soles".
- "Ya pues, te presto. Se ve mostro en realidad".


- "Ya, 15 soles". Le dió la última oferta. Me hice como que no me interesaba en el asunto para no dar expectativas y miré a otro lado.

- "Ya amigo, mira acá está tu walkman, te lo guardo bien envueltito con tus casettes, porque tu sabes, hay mucho choro por acá y te lo pueden robar, no lo vayas a sacar que te lo pelan", dijo eso mientras miraba nervioso de un lado a otro, guardaba el walkman en la bolsa y recibía el dinero de manos del Cli.

- "Ya 'chera, nos vemos, chau, y ya sabes, cuidado con los choros". Le dió apenas la mano y se fué. El Cli estaba con una sonrisa de oreja a oreja, como si recién se hubiese tirado a la Playmate del Año. Y dentro de la bolsa, el estupendo walkman Aiwa con Megabass y Autoreverse. En ese momento no lo veíamos, pero sabíamos que estaba ahí, y que había costado una ganga, hasta sonaba cuando le dabas golpecitos a la bolsa.

Salimos de ahí y tomamos un Enatru en Roosvelt, cuando al Cli se le ocurre abrir la bolsa, tan sólo un poquito para observar bien su nuevo walkman, comprado a precio de incendio.

Abre la bolsa negra , y dentro había otra blanca, estira la mano para sacar...

Un Jabón.

Sí, era 1/4 de barra de Jabón "Bolívar" (del que Lava con Potente Cariño) mas unos papeles cuidadosamente doblados que simulaban ser, 2 cajas de casette (ni las cajas vacías nos dió el maldito cuatro letras). La cara de felicidad del Cli se le fué como cuando te enteras de que te han embargado todos tus bienes, perro incluído.

-"Concha-su-madre" Atinó a decir en voz baja.
-"Pucha Clito, te hicieron el 'cambiazo' " (Realmente el marrón era todo un maestro en el arte, ni yo me di cuenta en qué puto momento lo hizo).
- "Ya sabes, aún así me debes 5 lucas". Sentecié cual judío.
- "Sí, ya sé... " , dijo mientras miraba con desencanto la calle a través de los cristales del bus, sin decir nada más durante el resto del viaje.

Y sí pues, hay veces en que los marrones de mierda ganan.